Eduardo García Casas, conocido popularmente como “Yayo García”, se ha posicionado como una figura que funge de puente entre la cúpula empresarial y la 4T, además de un sector del clero católico. Una condición que ha cultivado al ser actualmente vicepresidente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) en la Ciudad de México y, al mismo tiempo, un fuerte aspirante a candidato de Morena a diputado federal por el Distrito 10, con sede en San Pedro Cholula.
Esa condición se pudo expresar en una comida que convocó el viernes pasado, a la cual llegaron destacados integrantes de la cúpula nacional de empresarios, un número importante de políticos de la 4T de Puebla y un representante del arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinoza.
El lugar del encuentro fue la vieja casa familiar de “Yayo”, ubicada en la esquina de la 25 Oriente y la 16 Sur, en donde se celebró la comida anual número 60 con motivo de la Temporada de Chiles en Nogada. Una tradición que inició en los años 60 el finado Eduardo García Suárez, quien era conocido como “El Pichón” y es el padre de García Casas.
Esa reunión, con un ambiente pro 4T, apenas hace unos años se hubiera imaginado imposible que ocurriera en dicho domicilio de la ciudad de Puebla.
En esa casa y en esa comida anual antes llegaba “la crema y nata” de la ultraderecha poblana y del país.
Ahora, desde hace varios años, es una reunión que convoca a miembros de la 4T y de algunas otras fuerzas políticas, menos a integrantes del PAN y el PRI.
Hace seis décadas, “El Pichón” iniciaba con su tradicional comida anual de chiles en nogada y al mismo tiempo, por esas épocas, participaba en la fundación de dos organizaciones: el Frente Universitario Comunista (FUA) y El Yunque. La primera era una agrupación pública y la segunda, era una sociedad secreta.
Tales proyectos los encabezó junto con el empresario Ramón Plata Moreno, quien acabó siendo asesinado por los propios yunquistas.
Todo eso ocurrió bajo la guía del entonces arzobispo de Puebla, Octaviano Márquez Toriz, quien era un fanático anticomunista y enemigo de cualquier idea liberal. Era un prelado que combatió violentamente al movimiento de Reforma Universitaria de la UAP, de manera conjunta con el financiamiento del empresariado y el aparato represor del Gobierno del estado.
García Suárez, de ser un líder de la cúpula nacional del empresariado, un próspero constructor, fundador de la UPAEP –la universidad más importante de la derecha– y una figura central que combatía cualquier expresión de izquierda, con el paso de los años acabó rompiendo con El Yunque.
Narra su hijo que terminó “asqueado” de la derecha y con los gobiernos de Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo se convenció de que era un fracaso el modelo neoliberal, que destruía a las empresas locales y solo beneficiaba al gran capital.
Luego de haber sido un importante ideólogo de El Yunque, Eduardo García Suárez –en 1994– acabó siendo expulsado de la UPAEP por el entonces presidente del patronato de esa universidad, el constructor José Antonio Quintana Fernández, quien hasta diciembre del año pasado –fecha en que falleció– se mantuvo como el líder histórico de las fuerzas yunquistas, estrechamente ligadas al PAN y los organismos empresariales de Puebla.
En el presente, Eduardo García Casas se ha venido abriendo paso en la izquierda, una posibilidad que antes parecía imposible que pasara en una familia de donde surgieron algunas de las organizaciones más importantes de la ultraderecha mexicana.
Hace tres años “Yayo” fue aspirante a candidato de Morena a alcalde de San Andrés Cholula y ahora está en la lista de los que buscan la postulación de la 4T para diputado federal por San Pedro Cholula.
De hecho, en la comida del viernes se dieron pronunciamientos para que García Casas sea tomado en cuenta por Morena al elaborar sus listas de abanderados.
A ese encuentro llegaron, entre algunos otros personajes, Octavio de la Torre, quien es el presidente de la Confederación Nacional de Cámaras de Comercio (Concanaco). Un empresario cercano al gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum.
También estuvieron Gerardo Tajonar, presidente de la Asociación Nacional de Importadores y Exportadores de la República Mexicana; Carlos Sosa, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación; Luis Ángel Casas Arellano, presidente del Patronato de la Universidad de las Américas; Antonio Hernández González, quien a nivel nacional es el tesorero de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción; Héctor Landero, presidente de la Canaco en Puebla; Antonio Garay, vicepresidente de la Concanaco.
García Casas demostró tener “músculo” para sentar en la misma mesa a líderes nacionales del empresariado y a miembros de la clase política de la 4T poblana, así como a representantes del clero católico.
