En el marco del próximo 30 de abril, Día del Niño y la Niña, especialistas en pedagogía e investigación hicieron un llamado a familias y docentes para comprender la lectura no como un proceso mecánico, sino como una herramienta clave para el desarrollo cognitivo y la formación ciudadana de niñas, niños y adolescentes.
Durante una conferencia de prensa en la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), académicos de posgrado señalaron que, pese a los retos que enfrenta México en materia de hábitos de lectura, el interés de las nuevas generaciones por los libros impresos y las sagas literarias representa una oportunidad para fortalecer entornos familiares y escolares.
La doctora Verónica Santana, directora de la Facultad de Posgrados de Investigación en la UPAEP, subrayó que el contacto temprano con los libros impulsa el pensamiento crítico y la creatividad.
“La lectura favorece el ejercicio autodidacta y prepara para el aprendizaje a lo largo de la vida. Facilita la adquisición del lenguaje, fortalece el razonamiento y ayuda incluso en disciplinas como las matemáticas”, señaló.
Por su parte, el doctor Jesús Alcalá, director de la Facultad de Pedagogía de la UPAEP, enfatizó que la niñez aprende principalmente por imitación, por lo que advirtió sobre el impacto de la sobreexposición a pantallas.
“Si los infantes ven a los adultos constantemente distraídos en el teléfono, incorporarán eso como una práctica normalizada”, explicó.
Además, recomendó respetar los procesos de desarrollo: “no hay que correr; antes de la lectura, el niño debe afianzar procesos como la lateralidad, la conciencia fonológica y la memoria semántica”.
En tanto, la doctora Leticia Gaeta presentó datos relevantes: cerca del 60% de los jóvenes en Iberoamérica se consideran lectores, con una preferencia marcada por el libro físico frente al digital cuando buscan desconexión personal.
No obstante, en México persisten obstáculos como la falta de tiempo, el desinterés y el costo de los libros. Gaeta agregó que las mujeres suelen inclinarse más por literatura y textos de autoayuda, mientras que los hombres prefieren contenidos especializados.
Ante problemáticas sociales como la violencia, los especialistas coincidieron en que la lectura es un espacio que favorece la reflexión y la empatía.
“Todos somos corresponsables: familia, escuela y medios. Entender nuestro porcentaje de responsabilidad ayudará a generar ambientes donde no haya discriminación y donde las decisiones que tomemos afecten positivamente a la comunidad”, concluyó la doctora Santana.
Recomendaciones para fomentar la lectura según la edad:
- 0 a 2 años: libros sensoriales con texturas y sonidos para estimular habilidades motrices.
- 2 a 6 años: libros con imágenes y narrativas visuales que cuenten historias.
- Adolescentes: lecturas que promuevan la reflexión y la interpretación simbólica de la realidad.
