El doctor Eduardo López Villalobos, especialista de la UPAEP, advirtió que el intenso calor y los cambios bruscos de clima aceleran la descomposición de los alimentos y favorecen la proliferación de bacterias, virus y parásitos como la Salmonella, E. coli y la hepatitis A. Estos patógenos provocan un aumento estimado del 5% en infecciones gastrointestinales a nivel estatal, siendo los niños menores de cinco años, los adultos mayores y las personas con enfermedades crónicas los sectores más vulnerables a sufrir complicaciones severas.
Para prevenir estas enfermedades, el especialista de la institución recomendó evitar el consumo de comida y aguas frescas en la vía pública, ya que están expuestas al sol, el polvo y la fauna nociva. Asimismo, enfatizó la importancia de lavar y desinfectar perfectamente las verduras con yodo, refrigerar la comida de inmediato y priorizar una higiene rigurosa de manos antes de comer y después de ir al baño. También sugirió tener especial cuidado con alimentos de rápida degradación, como los caldos de mariscos.
Finalmente, se exhortó a la población a mantenerse bien hidratada entre las 11:00 y las 17:00 horas para evitar golpes de calor, cuyos síntomas de alerta incluyen mareos, desorientación, baja presión y sudoración excesiva. El académico aclaró que, contra lo que se piensa, es mejor evitar las bebidas excesivamente frías con hielo, ya que provocan vasoconstricción y cierran los poros, impidiendo que el cuerpo transpire y libere el calor interno, por lo que recomendó consumir agua al tiempo, frutas y verduras frescas.
