En una rueda de prensa organizada por la UPAEP, especialistas en gestión de riesgos y protección civil presentaron un análisis sobre la situación sísmica de México en el marco del 40 aniversario del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc). Los académicos enfatizaron que la prevención es la herramienta más efectiva para salvar vidas ante fenómenos que, por naturaleza, son impredecibles.
Durante el encuentro con medios, el doctor Eduardo Ismael, investigador de la UPAEP, recordó que el sistema actual nació de las lecciones aprendidas tras la explosión de San Juanico en 1984 y el terremoto de 1985. Destacó que el apoyo del Gobierno de Japón fue fundamental para la creación del brazo técnico-científico que hoy permite evaluar los riesgos en el país.
Un punto central de la rueda de prensa fue la aclaración sobre el funcionamiento de las alertas. Los expertos de la UPAEP explicaron su funcionamiento tomando en cuenta la distancia:
- Sismos lejanos: el sistema es efectivo para sismos con epicentro en las costas del Pacífico, otorgando entre 40 y 50 segundos de ventaja para la zona central del país
- Sismos locales (Puebla): el doctor Ismael advirtió que no existe una alerta temprana para sismos cuyo epicentro sea cercano o debajo de la ciudad de Puebla. En estos casos, el tiempo de anticipación es nulo, lo que obliga a la sociedad a centrarse en la resistencia de sus construcciones y en protocolos de reacción inmediata
Ante la inquietud sobre personas que se encuentran en pisos elevados o edificios complejos, los especialistas recomendaron:
- Identificar zonas de menor riesgo: buscar la cercanía de columnas y cubos de escaleras, que son los puntos estructurales más resistentes
- Protección en interiores: alejarse de ventanales y objetos que puedan caer. En edificios de mampostería, se sugiere la posición fetal protegiendo la cabeza
- Seguridad vial: Si suena la alerta mientras conduce, se debe disminuir la velocidad y permanecer dentro del vehículo, evitando detenerse debajo de puentes o estructuras pesadas
El maestro Alberto Herrera y el doctor Eduardo Ismael coincidieron en que el riesgo no solo depende del sismo, sino del grado de exposición y vulnerabilidad de la sociedad. Señalaron que la corrupción en la construcción y las edificaciones irregulares representan el peligro más grave, ya que comprometen la integridad de las estructuras incluso ante sismos de magnitudes moderadas.
La UPAEP exhortó a la ciudadanía a participar con total seriedad en el ejercicio programado para hoy a las 11:00 horas, bajo una hipótesis de sismo magnitud 8.2 con epicentro en Guerrero.
“No es un simple protocolo; los resultados de este ejercicio nos ayudan a mitigar el impacto sobre nuestras vidas”, concluyeron los académicos.
