Al PAN está a punto de estallarle en la cara su estrategia anti-lalorivera para que la candidatura a la alcaldía de Puebla esté siglada para una mujer. El Plan A de colocar a la expriista Blanca Alcalá como candidata se les cayó y las mujeres que están en disputa por la candidatura pelean entre ellas. Claro, sin mencionar que ninguna tiene, hoy en día, el posicionamiento necesario para ser competitivas.
Pero, vamos por partes.
En alguna realidad lejana y sin contexto, Mario Riestra pensó que Blanca Alcalá podría ser su carta a la alcaldía si el gobernador, Alejandro Armenta no estaba contento con la designación de su partido. A ver, pensó que Armenta podría apoyar a Blanca porque “entre expriistas se entienden”.
Por qué digo sin contexto, porque si Mario hubiera preguntado sobre la relación Armenta-Alcalá en el priismo, sabría que pertenecían a bandos contrarios.
Sí, ambos estuvieron juntos un rato en la Secretaría de Desarrollo Social, pero Alcalá llegó ahí porque tuvo que dejar la dirigencia municipal del PRI y en algún lugar había que acomodarla.
Alcalá llega cuando estaba al frente Estefan Chidiac, pero luego él sale y asume la titularidad Alejandro Armenta. Juntos trabajan poco tiempo, porque hicieron a Alcalá candidata a la alcaldía pensando que iba a perder.
Sigo.
Entonces, esa idea efímera del pacto se cae por esa razón y porque el gobernador tiene la responsabilidad política de que Morena se lleve carro completo en la elección del 2027.
A ver, no es que pensaran que Alcalá pudiera ganar, creían que al menos les daría los votos suficientes para llevarse, de perdida dos distritos locales en la capital.
Ahora, como muchos de mis compañeros periodistas han escrito ya, la pelea está entre Genoveva Huerta, Carolina Beauregard, Mónica Rodríguez, Ana Tere y Lupita Arrubarrena.
Seamos realistas, ¿quién de ellas junta los votos necesarios para que el PAN no se hunda aún más?
Pero este plan y este análisis, que muchos han presentado ya de forma atinada, se cae si regresamos a la idea original.
Ese planteamiento de que a fuerza sea mujer la candidata, no está funcionando.
La verdad solo Eduardo Rivera los puede sacar del atorón en el que están, pero, en lugar de ayudarlo, atizan el fuego para que lo sancionen y quede, no sé, inhabilitado para contender.
Acudí a la Contraloría Municipal para atender un requerimiento en el que, de manera INJUSTA, se me pretende señalar por una supuesta FALTA GRAVE. Argumentan que cuando fui presidente, el Cabildo no aprobó el nombramiento del Director de la Policía Preventiva, quien ocupaba un… pic.twitter.com/ZbAWW0UAUn
— Eduardo Rivera Pérez (@eduardorivera01) May 15, 2026
Aquí, a unas semanas de que deban decidir entrará la disyuntiva.
¿O Mario Riestra se come su orgullo y concilia, o va con a ver quién y el PAN pierde los pocos votos que le queda?
Yo, la verdad, pienso, si se hunde Lalo Rivera, si su partido le echa una cubeta más de tierra, se lleva con él al hoyo a Riestra y al PAN entero.
¿Qué piensan ustedes?
