Mientras la alcaldesa Guadalupe Cuautle Torres presumió resultados en seguridad, salud y atención ciudadana durante su informe del 23 de abril, el panorama en San Andrés Cholula muestra una realidad más compleja: más delitos, problemas estructurales sin resolver y cuestionamientos políticos constantes.
Más delitos y peor desempeño que la zona metropolitana
San Andrés Cholula cerró 2025 con 3 mil 614 delitos, lo que representó un incremento del 9% respecto a 2024.
Se trata del único municipio de la zona metropolitana de Puebla que registró aumento en la incidencia delictiva, mientras el resto reportó reducciones.
2026: los delitos no desaparecen, cambian
En lo que va de 2026, la tendencia no se revierte, solo se transforma.
Durante el primer bimestre del año, el fraude aumentó 51%, al pasar de 25 a 41 casos, con 53 carpetas de investigación abiertas, principalmente en zonas de desarrollo inmobiliario.
En marzo, se registraron alrededor de 300 carpetas de investigación, con delitos como:
- robo a casa habitación
- robo de vehículos
- robo a transeúnte
- violencia familiar
- delitos sexuales
Incluso se documentó un caso de feminicidio en zona residencial, reflejando la gravedad de la violencia de género en el municipio.
Seguridad cuestionada desde dentro
A pesar de las más de tres mil atenciones de auxilio reportadas por el gobierno municipal, la corporación enfrenta problemas internos.
Al menos 10 elementos de la policía municipal están bajo investigación por presuntos actos de corrupción y malos tratos, lo que debilita la confianza en la institución y en la calidad del servicio.
Más publicidad que seguridad
El manejo del presupuesto también ha sido cuestionado.
Mientras la incidencia delictiva crecía, el Ayuntamiento destinó:
- 1.3 millones de pesos a publicidad institucional
- frente a 1.07 millones para infraestructura de seguridad
Esto implica que se invirtió más en promoción que en fortalecer la seguridad, en un contexto donde la violencia sigue siendo una de las principales preocupaciones ciudadanas.
Crisis de agua: el problema que persiste
Más allá de la seguridad, uno de los mayores rezagos del municipio es el acceso al agua potable.
El propio gobierno municipal ha reconocido que no existe infraestructura suficiente para abastecer a todas las comunidades, lo que se traduce en:
- suministro irregular
- colonias sin servicio constante
- dependencia de pipas
Se trata de un problema estructural que continúa sin resolverse.
El “gobierno de continuidad”
En el ámbito político, uno de los señalamientos más constantes es la falta de autonomía en la administración municipal.
Gran parte del gabinete y mandos medios provienen de la gestión del exalcalde Edmundo Tlatehui, lo que ha dado pie a acusaciones de un “gobierno de continuidad” o incluso un “maximato local”.
Esta permanencia de cuadros ha sido señalada como un obstáculo para implementar cambios reales, especialmente en seguridad.
