Gloria Steinem, una de las figuras más influyentes del feminismo moderno, murió el 2 de septiembre de 2026 a los 92 años, en su residencia de Nueva York, rodeada de personas cercanas, informó su fundación.
La noticia fue confirmada este jueves y rápidamente generó reacciones en Estados Unidos y otros países, donde Steinem es reconocida como una de las principales protagonistas de la segunda ola del movimiento feminista. La causa de muerte no ha sido informada.
Una vida dedicada a cambiar la conversación
Nacida el 25 de marzo de 1934 en Toledo, Ohio, Steinem comenzó su trayectoria como periodista antes de convertirse en una de las voces más visibles de la lucha por los derechos de las mujeres.
Su carrera tomó un rumbo decisivo durante las décadas de 1960 y 1970, cuando comenzó a escribir sobre la discriminación, la desigualdad laboral, los derechos reproductivos y las condiciones sociales que limitaban la vida de las mujeres.
Uno de sus trabajos más conocidos fue el reportaje que realizó en 1963 tras infiltrarse como trabajadora en un club Playboy. El texto, publicado bajo el título A Bunny’s Tale, expuso las condiciones laborales y el trato que recibían las mujeres que trabajaban en el establecimiento y contribuyó a darle notoriedad nacional.
Ms. Magazine y la consolidación del movimiento feminista
Steinem entendió pronto que el periodismo podía ser una herramienta para llevar las demandas feministas a un público mucho más amplio.
En 1972 cofundó Ms. Magazine, publicación que se convirtió en una plataforma fundamental para discutir temas como la discriminación, la violencia contra las mujeres, la desigualdad salarial y los derechos reproductivos.
También participó en la creación de organizaciones como el National Women’s Political Caucus, la Ms. Foundation for Women y el Women’s Media Center, entre otras iniciativas destinadas a ampliar la participación de las mujeres en la vida política, social y cultural.
Su activismo no se limitó a Estados Unidos. A lo largo de las décadas defendió causas relacionadas con los derechos reproductivos, la violencia de género, la igualdad salarial y los derechos civiles, además de participar en movimientos contra diferentes formas de discriminación.
Los derechos reproductivos, una de sus principales batallas
El acceso al aborto y la libertad reproductiva ocuparon un lugar central en el activismo de Steinem.
En 1969 asistió a un encuentro sobre aborto en Nueva York que describió posteriormente como un momento decisivo en su vida. A partir de entonces comenzó a involucrarse de manera mucho más activa en el movimiento feminista y en la defensa de los derechos reproductivos.
Durante décadas también defendió el derecho de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo y criticó las estructuras sociales y políticas que, a su juicio, perpetuaban la desigualdad entre hombres y mujeres.
Su activismo continuó incluso después de la histórica decisión de la Suprema Corte estadounidense de 2022 que anuló Roe v. Wade, el precedente que durante décadas había protegido constitucionalmente el acceso al aborto.
Una figura reconocida, pero también cuestionada
El enorme peso de Steinem dentro del movimiento feminista no estuvo exento de críticas.
Algunas activistas cuestionaron que los medios de comunicación la convirtieran en uno de los rostros principales del feminismo estadounidense y señalaron que otras mujeres —particularmente mujeres negras y de sectores populares— habían desempeñado papeles fundamentales en la construcción del movimiento.
Steinem reconoció la influencia que tuvieron sobre ella distintas activistas afroamericanas, entre ellas Shirley Chisholm, Fannie Lou Hamer, Florynce Kennedy y Evelyn Cunningham. También defendió durante años la necesidad de que el feminismo incorporara las experiencias de mujeres de distintos orígenes sociales y raciales.
Reconocimientos a una trayectoria histórica
El impacto de Steinem fue reconocido con numerosos premios y distinciones.
En 2013 recibió la Medalla Presidencial de la Libertad, una de las máximas condecoraciones civiles de Estados Unidos, otorgada por el entonces presidente Barack Obama. En 2021 recibió además el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades.
Su vida también fue llevada a la pantalla en producciones como The Glorias, película dirigida por Julie Taymor en la que diferentes actrices interpretaron distintas etapas de su vida.
“Continuó trabajando por la igualdad hasta el final”
Tras conocerse su muerte, la fundación de Steinem destacó que continuó trabajando por la igualdad hasta el final de su vida y recordó especialmente su capacidad para escuchar y hacer que otras personas se sintieran vistas y escuchadas.
La noticia provocó homenajes de figuras de la política, la cultura y el activismo estadounidense. Entre quienes recordaron públicamente su trayectoria estuvieron Kamala Harris, Hillary Clinton, Oprah Winfrey, Jane Fonda y Barbra Streisand, quienes destacaron su influencia sobre distintas generaciones.
El legado de Gloria Steinem
Más de medio siglo después de convertirse en una de las caras más reconocibles del feminismo estadounidense, Steinem deja una influencia que trasciende sus libros, artículos y discursos.
Su trabajo ayudó a colocar en el centro del debate público asuntos que durante décadas habían sido tratados como problemas privados: la violencia contra las mujeres, el acoso, la desigualdad laboral, la discriminación y los derechos reproductivos.
Steinem permaneció activa hasta sus últimos años. Incluso tenía previsto publicar este mes un nuevo libro de memorias, An Unexpected Life, en el que repasaba distintos momentos de su vida y las experiencias que marcaron su trayectoria.
Con su muerte desaparece una de las figuras que definieron el feminismo estadounidense del siglo XX, pero permanece una parte fundamental de su legado: haber convertido la igualdad de género en uno de los grandes debates sociales de su tiempo.
