El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sugirió este miércoles cambiar el nombre del estrecho de Ormuz por “Estrecho de Trump”, luego de afirmar que Washington mantiene el control de esta estratégica vía marítima en medio de la escalada militar con Irán.
“Ahora que lo tenemos bajo control estadounidense, ¿deberíamos cambiar el nombre de estrecho de Ormuz a estrecho de Trump?”, escribió el mandatario en su red social Truth Social. Trump añadió que, al igual que Estados Unidos, el nuevo nombre sería “más popular” que nunca.
La declaración llegó en uno de los momentos de mayor tensión del conflicto entre Estados Unidos e Irán, con nuevos ataques estadounidenses contra objetivos iraníes y represalias de Teherán contra instalaciones militares estadounidenses en distintos puntos de Medio Oriente.
Trump afirma que EU controla Ormuz
La propuesta de cambiar el nombre está directamente relacionada con la afirmación de Trump de que Estados Unidos ha conseguido controlar el estrecho, una posición que Washington ha sostenido durante las últimas semanas.
El 12 de agosto, el presidente estadounidense aseguró que su país tenía un “control total” sobre el estrecho y describió la presencia naval estadounidense como un “muro de acero”.
Días después, la Casa Blanca reforzó esa versión y afirmó que las fuerzas estadounidenses habían despejado minas de las rutas internacionales y escoltado a cientos de embarcaciones comerciales. El gobierno estadounidense sostiene que sus operaciones han permitido mantener abierto un corredor para el transporte energético.
Sin embargo, el tránsito marítimo continúa muy por debajo de los niveles habituales. Datos citados por Reuters muestran que el martes apenas cuatro buques de mercancías atravesaron el estrecho, frente a un promedio de aproximadamente 13 embarcaciones durante los diez días anteriores.
Una ruta clave para el petróleo mundial
El estrecho de Ormuz se encuentra entre Irán y Omán y conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y el mar Arábigo.
Su importancia radica en la enorme cantidad de energía que circula por sus aguas. Antes de la actual guerra, por esta vía transitaba aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial, además de una proporción relevante del comercio internacional de gas natural licuado.
Por ello, cualquier interrupción prolongada del tráfico puede provocar aumentos en los precios del petróleo, mayores costos de transporte y presiones sobre los mercados energéticos internacionales.
La situación ya ha obligado a países productores del Golfo a buscar alternativas para reducir su dependencia de Ormuz, entre ellas la ampliación de puertos y oleoductos que permitan transportar crudo sin utilizar el estrecho.
Irán mantiene su disputa por el paso
Teherán ha rechazado las afirmaciones estadounidenses sobre el control de la vía marítima. De acuerdo con EFE, Irán sostiene que no permitirá el tránsito de embarcaciones sin su autorización y ha interrumpido parcialmente el tráfico como represalia por las operaciones militares estadounidenses contra territorio iraní.
La tensión volvió a aumentar esta semana. Estados Unidos lanzó nuevos ataques contra instalaciones iraníes relacionadas con sistemas de defensa, radares y capacidades militares cercanas a Ormuz. Irán respondió con misiles y drones contra posiciones estadounidenses en Jordania, Baréin, Kuwait e Irak.
En este contexto, el estrecho se ha convertido no sólo en un punto estratégico para el suministro energético, sino también en uno de los principales frentes de presión militar y económica dentro del conflicto.
¿Puede Trump cambiar oficialmente el nombre?
La declaración del presidente estadounidense no significa que el estrecho haya cambiado oficialmente de nombre a nivel internacional.
En Estados Unidos existe el U.S. Board on Geographic Names, organismo encargado de estandarizar los nombres geográficos para uso del gobierno federal. Su función incluye evaluar propuestas relacionadas con nombres y cambios de denominación.
Además, el sistema estadounidense de nombres geográficos distingue entre la nomenclatura utilizada por el gobierno de Estados Unidos y los nombres empleados internacionalmente. El propio Geographic Names Server señala que sus denominaciones están destinadas a orientar al gobierno federal y que no determinan la soberanía sobre una característica geográfica.
Por ahora, “Estrecho de Ormuz” continúa siendo la denominación utilizada internacionalmente, mientras que la propuesta de Trump aparece como una declaración política en medio de la disputa por el control de la estratégica ruta.
La iniciativa tampoco es un hecho aislado. Durante su segundo mandato, Trump ha impulsado otros cambios de nombres geográficos, entre ellos el uso de “Golfo de América” para el golfo de México dentro de la nomenclatura oficial estadounidense. El caso del lago Ontario también ha generado una disputa sobre el uso de nombres geográficos en mapas y servicios digitales.
Así, la propuesta de llamar “Estrecho de Trump” a Ormuz llega mientras el conflicto con Irán sigue abierto, el tránsito comercial permanece restringido y la ruta continúa siendo un punto crítico para la economía energética mundial.
