Nepal elevó a 939 la cifra de personas fallecidas tras la devastadora riada registrada el miércoles 26 de agosto en el norte y centro del país, mientras que el número de desaparecidos descendió a 3 mil 925, de acuerdo con el último informe de la Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMA).
El balance, actualizado hasta las 18:00 horas del lunes, contabilizó 36 nuevas víctimas mortales y una reducción de 322 personas en el registro de desaparecidos.
Bajan los desaparecidos en proyectos hidroeléctricos
Una parte importante de la disminución en el número de desaparecidos corresponde a trabajadores de proyectos hidroeléctricos, cuyo registro pasó de 933 a 639 personas.
Las autoridades mantienen operativos para localizar a quienes podrían encontrarse atrapados en túneles de distintas centrales hidroeléctricas, principalmente en las zonas más afectadas. Radio Nepal informó que equipos especializados continúan las labores de búsqueda y rescate.
El balance incluye también a 592 ciudadanos extranjeros reportados como desaparecidos, además de turistas y personas que los acompañaban.
Más de 21 mil elementos participan en el rescate
Las labores de emergencia continúan con un amplio despliegue de las fuerzas de seguridad de Nepal.
De acuerdo con Radio Nepal, participan 8 mil 791 elementos del Ejército, 4 mil 203 de la Fuerza de Policía Armada y 7 mil 909 policías, quienes realizan tareas de búsqueda, rescate y atención a las comunidades afectadas. Hasta ahora, 11 mil 379 personas han sido rescatadas.
Los trabajos se desarrollan en condiciones complejas debido a los daños provocados por el agua, el lodo y los deslizamientos, además de la afectación de infraestructura y caminos.
Una tragedia que golpeó infraestructura y proyectos energéticos
La riada provocó graves daños en el norte de Nepal, particularmente en áreas cercanas a la frontera con China. Los primeros reportes señalaron que una avalancha de hielo y roca, posiblemente relacionada con el colapso de un glaciar, desencadenó una enorme corriente de agua, lodo y escombros.
La emergencia afectó carreteras, puentes, viviendas y proyectos hidroeléctricos, algunos de los cuales quedaron sepultados por los sedimentos.
La situación también alcanzó al Tíbet, donde se reportaron víctimas y personas desaparecidas, aunque las cifras corresponden a balances separados de las autoridades nepalíes y chinas.
Continúa la búsqueda de desaparecidos
Mientras aumenta el número de víctimas confirmadas, las autoridades mantienen las operaciones para determinar el paradero de miles de personas.
El ajuste en el registro de desaparecidos refleja, en parte, la actualización de los datos oficiales, por lo que la cifra puede continuar modificándose conforme avancen las labores de identificación, rescate y localización.
La magnitud de la emergencia ha obligado a concentrar esfuerzos especialmente en los proyectos hidroeléctricos, donde decenas de trabajadores podrían permanecer atrapados bajo tierra. Equipos de rescate de Nepal, con apoyo de especialistas extranjeros, participan en las operaciones.

