El comercio electrónico en México mantiene un crecimiento acelerado y ya ocupa un lugar central en los hábitos de consumo. Durante 2025, las ventas online del sector retail alcanzaron 941 mil millones de pesos, un incremento anual de 19.2%, de acuerdo con el Estudio de Venta Online 2026 de la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO).
Con este resultado, las ventas digitales representaron 17.7% del valor total del comercio minorista en México, su participación más alta desde que existen registros de esta medición.
El avance también se refleja en el número de consumidores: 77.2 millones de mexicanos realizaron compras por internet en 2025, alrededor de 10 millones más que un año antes, cuando la cifra fue de 67.2 millones.
El crecimiento no se detiene
Aunque el comercio electrónico registró una ligera desaceleración frente al aumento de 20% observado en 2024, el resultado de 2025 confirma que las compras digitales mantienen un ritmo de expansión de dos dígitos.
La AMVO destaca que el crecimiento promedio del comercio electrónico entre 2021 y 2025 fue de 21.7%, lo que muestra la transformación que ha experimentado el consumo mexicano en los últimos años.
Para Daniela Orozco, directora de Estudios de Mercado e Inteligencia de Negocios de la AMVO, el comercio electrónico ya es considerado el sexto sector de importancia para el Producto Interno Bruto (PIB).
La organización sostiene que el canal digital dejó de ser únicamente un complemento de las tiendas físicas y se convirtió en un componente estructural del consumo en México.
Más mexicanos compran por internet
El aumento en el valor de las ventas está acompañado por una mayor incorporación de consumidores.
En 2025, 77.2 millones de personas compraron algún producto o servicio a través de internet, frente a los 67.2 millones registrados en 2024. Esto significa que aproximadamente 10 millones de consumidores se incorporaron al mercado digital en apenas un año.
Además, la frontera entre las compras físicas y digitales es cada vez menos clara.
Según la AMVO, 71 de cada 100 compradores combinan canales físicos y digitales durante sus procesos de compra. Es decir, un consumidor puede investigar un producto por internet, comparar precios, acudir a una tienda física y finalmente realizar la compra en línea, o hacerlo a la inversa.
Esta tendencia, conocida como omnicanalidad, se ha convertido en uno de los principales cambios en los hábitos de consumo.
¿Qué compran los mexicanos por internet?
El comercio electrónico ya abarca prácticamente todas las áreas del consumo cotidiano.
Entre las categorías con mayor presencia se encuentran moda, alimentos preparados, belleza y cuidado personal, de acuerdo con los datos difundidos a partir del estudio de la AMVO.
El crecimiento también alcanza categorías que anteriormente tenían una menor penetración en internet. El estudio de la AMVO reporta avances importantes en cuidado del hogar, jardín, fotografía, productos para hacerlo tú mismo y pequeños electrodomésticos.
Esto muestra que el consumidor mexicano ha ido ampliando la variedad de productos que está dispuesto a adquirir mediante plataformas digitales.
Las tiendas digitales crecen más rápido
Otro cambio relevante está en el tipo de empresas que participan en el mercado.
Durante 2025, las llamadas “Pure Players”, es decir, empresas que operan principalmente o exclusivamente mediante canales digitales, registraron un crecimiento de 23.7%.
En contraste, los negocios tradicionales que combinan establecimientos físicos con canales digitales, conocidos como Brick & Click, crecieron 14.9%.
La diferencia evidencia que el mercado digital continúa generando oportunidades para nuevos modelos de negocio, al mismo tiempo que obliga a los comercios tradicionales a acelerar su transformación.
El gran cambio llegó con la pandemia
El crecimiento actual tiene uno de sus principales antecedentes en 2020, cuando las restricciones derivadas de la pandemia de COVID-19 modificaron de manera abrupta los hábitos de consumo.
Millones de personas comenzaron a utilizar plataformas digitales para adquirir alimentos, ropa, productos para el hogar y servicios que anteriormente contrataban de manera presencial.
Pero, cinco años después, el comercio electrónico no regresó a los niveles previos a la pandemia. Por el contrario, los consumidores conservaron buena parte de esos hábitos y las empresas ampliaron sus capacidades digitales. La propia AMVO señala que el comercio electrónico no ha dejado de crecer desde 2020.
El reto ya no es solamente atraer compradores
El crecimiento también está modificando las prioridades de las empresas.
Con 88.2% de los internautas mexicanos comprando actualmente en línea, según los datos más recientes difundidos por AMVO, el siguiente desafío es lograr que quienes ya utilizan el canal digital compren con mayor frecuencia y encuentren mejores experiencias.
El estudio de la asociación señala que los consumidores están dando cada vez más importancia a elementos como descripciones precisas de los productos, reseñas de otros compradores e información que les permita tomar decisiones.
Esto significa que el precio ya no es el único factor determinante. La confianza, la información disponible, las condiciones de entrega y la experiencia posterior a la compra adquieren un peso cada vez mayor.
México gana terreno a nivel internacional
El avance del comercio electrónico también ha colocado a México entre los mercados digitales más relevantes del mundo.
El Estudio de Venta Online 2026 de la AMVO ubica al país en el octavo lugar mundial en comercio electrónico retail, por encima de economías como Estados Unidos o Singapur en términos de velocidad de crecimiento señalada por el reporte.
El dato adquiere relevancia porque México combina una población numerosa, una creciente penetración de internet y una rápida adopción de herramientas digitales para comprar y pagar.
Un mercado que todavía tiene espacio para crecer
A pesar de los avances, el comercio electrónico mexicano todavía enfrenta retos relacionados con confianza, logística, métodos de pago, experiencia de usuario y acceso digital.
El crecimiento de los últimos años demuestra que los mexicanos ya incorporaron las compras por internet a su vida cotidiana. Ahora, el desafío para las empresas será mantener ese ritmo y lograr que la expansión del mercado esté acompañada por mejores servicios.
Con 941 mil millones de pesos en ventas durante 2025, el comercio electrónico dejó de ser una tendencia emergente para convertirse en uno de los motores del consumo mexicano. Y las cifras muestran que su siguiente etapa estará marcada menos por convencer a los mexicanos de comprar en línea y más por competir por su preferencia dentro de un mercado digital cada vez más amplio.
