El primer ministro de Canadá, Mark Carney, endureció este martes su postura frente a Estados Unidos y advirtió que Ottawa no está dispuesto a regresar a la mesa de negociaciones comerciales mientras el gobierno de Donald Trump mantenga lo que calificó como una actitud provocadora.
Carney respondió a una serie de declaraciones y publicaciones de altos funcionarios estadounidenses contra Canadá y sostuvo que Washington debe cambiar el tono y demostrar seriedad antes de que puedan retomarse las conversaciones comerciales.
“Dejen de hacer memes, dejen de lanzar ataques y dejen de intentar hacerse los duros”, señaló Carney, en una de sus críticas más directas al gobierno de Trump durante la actual disputa entre ambos países.
Carney cuestiona ataques de funcionarios de Trump
El nuevo choque diplomático ocurre después de que integrantes del gobierno estadounidense realizaran comentarios despectivos sobre Canadá y sus Fuerzas Armadas.
Entre los episodios recientes destaca una publicación del secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, quien compartió en redes sociales una fotografía de dos jóvenes cadetes canadienses acompañada de un mensaje que fue interpretado como una burla hacia su apariencia y capacidad militar.
El ministro de Defensa canadiense, David McGuinty, calificó posteriormente la publicación como “por debajo de la dignidad del cargo que ocupa” Hegseth. También señaló que, pese al deterioro de la relación política y comercial, la cooperación militar entre ambos países continúa.
Otros funcionarios de la administración Trump también han realizado comentarios sobre las capacidades militares de Canadá, lo que ha incrementado las críticas en Ottawa.
Para Carney, este tipo de declaraciones forman parte de una dinámica que dificulta la posibilidad de alcanzar acuerdos y recuperar una relación comercial estable.
¿Por qué se rompieron las negociaciones entre Canadá y EU?
Las conversaciones comerciales entre Ottawa y Washington se rompieron el 21 de agosto, después de que Canadá rechazara nuevas condiciones planteadas por Estados Unidos.
Carney explicó que su gobierno estaba dispuesto a hacer concesiones en sectores estratégicos, pero no aceptaría medidas que, a su juicio, comprometieran la soberanía canadiense, sus industrias fundamentales o la protección de la lengua francesa y la cultura del país.
El primer ministro canadiense afirmó que las últimas propuestas estadounidenses eran “injustas” y económicamente inviables para Canadá. Por ello, ordenó a los negociadores regresar a Ottawa.
“Pidieron demasiado y ofrecieron muy poco”, resumió Carney al explicar la decisión de suspender las negociaciones.
Canadá endurece su respuesta comercial
El conflicto también pasó del terreno diplomático al económico.
Después del fracaso de las conversaciones, Canadá anunció nuevos aranceles de represalia contra productos estadounidenses, en respuesta a las medidas impuestas por Washington.
Los nuevos gravámenes canadienses afectan productos estadounidenses por alrededor de 20 mil millones de dólares, mientras que Estados Unidos mantiene aranceles de hasta 50% sobre determinados productos canadienses.
Carney ha insistido en que Canadá busca defender sus intereses económicos sin cerrar definitivamente la puerta a un acuerdo.
Sin embargo, el mensaje enviado este martes fue claro: Ottawa no considera conveniente volver a negociar mientras Estados Unidos mantenga una retórica que el gobierno canadiense considera hostil y provocadora.
Trump mantiene la presión sobre Canadá
La relación bilateral se ha deteriorado todavía más por los mensajes del presidente Donald Trump, quien ha intensificado sus críticas contra el gobierno canadiense.
Entre sus recientes declaraciones se encuentran propuestas y comentarios sobre una posible incorporación de Canadá como el estado número 51 de Estados Unidos, además de publicaciones que han sido interpretadas por Ottawa como ataques a la soberanía canadiense.
En este contexto, Carney ha insistido en que Canadá debe fortalecer sus relaciones comerciales con otros países y reducir su dependencia económica de Estados Unidos.
El gobierno canadiense ya ha anunciado una estrategia para diversificar sus mercados y profundizar relaciones comerciales con Europa, Asia y otros socios internacionales, ante la incertidumbre que representa la política comercial de Washington.
¿Habrá nuevas negociaciones?
Aunque Carney ha endurecido su discurso, Canadá no ha descartado definitivamente alcanzar un acuerdo comercial con Estados Unidos.
El primer ministro ha señalado que todavía es posible construir un pacto que beneficie a ambos países, pero considera indispensable que Washington cambie su enfoque y presente condiciones que permitan una negociación seria.
Por ahora, la relación entre los dos socios norteamericanos permanece marcada por los aranceles, las acusaciones cruzadas y una creciente disputa política.
La principal condición de Ottawa para volver a negociar es que Estados Unidos abandone la confrontación y adopte una postura más respetuosa y constructiva, mientras Canadá busca proteger sus industrias y ampliar sus vínculos comerciales con otros mercados.
