El Gobierno de Estados Unidos impuso este jueves 3 de septiembre nuevas sanciones contra Cuba, entre ellas una dirigida contra Fidel Ernesto Castro Calis, nieto del expresidente cubano Raúl Castro, así como contra el Banco Exterior de Cuba (BEC) y otras cuatro entidades estatales relacionadas con actividades financieras, energéticas y mineras.
Las medidas fueron adoptadas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro bajo la Orden Ejecutiva 14404, firmada por el presidente Donald Trump el 1 de mayo de 2026. Esta disposición amplió el marco de sanciones estadounidenses contra personas y entidades vinculadas con el gobierno cubano y sectores considerados estratégicos.
¿Quién es Fidel Ernesto Castro Calis?
Fidel Ernesto Castro Calis, de 31 años, es hijo de Alejandro Castro Espín, uno de los hijos de Raúl Castro y una figura vinculada a los servicios de inteligencia cubanos.
De acuerdo con la información difundida por Washington, la designación de Fidel Ernesto se fundamenta en su condición de familiar adulto de una persona previamente sancionada. Su padre y su hermano, Raúl Alejandro Castro Calis, ya habían sido incluidos en la lista de sancionados estadounidenses en junio.
La incorporación de Fidel Ernesto significa que los dos hijos de Alejandro Castro Espín están ahora sujetos a las sanciones estadounidenses.
Banco Exterior de Cuba, entre las entidades sancionadas
Además del nieto de Raúl Castro, Estados Unidos incluyó al Banco Exterior de Cuba, institución estatal con sede en La Habana que participa en operaciones relacionadas con comercio exterior y transacciones internacionales.
Para Washington, golpear a esta institución supone ejercer presión sobre uno de los mecanismos financieros utilizados por el Estado cubano para realizar operaciones con el exterior.
El paquete también incluye a Comercial Cupet S.A. y Abapet, relacionadas con el sector petrolero y energético, así como a Nicarotec y Cexni, vinculadas con actividades y suministros para la industria del níquel y otros recursos minerales.
En total, la nueva ronda alcanza a una persona y cinco entidades estatales cubanas.
¿Qué implican las sanciones?
La inclusión en la lista de Nacionales Especialmente Designados (SDN) implica, en términos generales, que los bienes y participaciones en bienes de los sancionados que se encuentren en Estados Unidos o bajo control de personas estadounidenses quedan bloqueados.
También se restringen las operaciones de ciudadanos y empresas estadounidenses con las personas y entidades designadas. La medida puede, además, elevar el riesgo para instituciones financieras extranjeras que realicen determinadas operaciones con los sancionados.
La Orden Ejecutiva 14404 establece precisamente la posibilidad de imponer sanciones a extranjeros que operen en sectores como energía, minería, metales, servicios financieros y seguridad, además de quienes actúen en nombre del gobierno cubano o le proporcionen determinado apoyo.
¿Qué dijo Marco Rubio?
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, defendió las nuevas medidas y aseguró que entre los objetivos se encuentran el nieto de Raúl Castro, el Banco Exterior de Cuba y compañías relacionadas con los recursos naturales y las reservas energéticas de la isla.
“Estas designaciones reflejan la visión inquebrantable del presidente Trump de una Cuba libre”, afirmó Rubio en el comunicado difundido por el Gobierno estadounidense.
El funcionario sostuvo además que el Gobierno cubano representa, según Washington, una amenaza para la seguridad nacional estadounidense y la estabilidad del hemisferio, y acusó a la élite gobernante de beneficiarse del control de sectores estratégicos de la economía.
Una política de mayor presión contra La Habana
Las nuevas sanciones se producen después de una serie de medidas adoptadas por Washington durante 2026 contra funcionarios, empresas y estructuras económicas cubanas.
El marco actual tiene como antecedente inmediato la Orden Ejecutiva 14404, emitida el 1 de mayo, que creó un nuevo programa de sanciones relacionado con Cuba y amplió las herramientas del Gobierno estadounidense para castigar a personas y organizaciones vinculadas con sectores estratégicos o con el aparato gubernamental de la isla.
En junio, Estados Unidos ya había sancionado a Alejandro Castro Espín y a su hijo Raúl Alejandro Castro Calis, entre otras personas y entidades. Con la designación anunciada este jueves, la presión se extiende ahora al otro hijo de Alejandro Castro Espín.
Cuba enfrenta además una fuerte crisis económica
Las nuevas medidas llegan en un momento particularmente complicado para Cuba. La isla atraviesa una severa crisis energética y económica, marcada por problemas en su sistema eléctrico, falta de combustible y dificultades para mantener servicios esenciales.
Reuters reportó que la presión estadounidense sobre el sector energético se ha intensificado mientras Cuba enfrenta apagones y escasez de recursos para mantener su infraestructura eléctrica. Al mismo tiempo, el Gobierno cubano anunció nuevas reformas destinadas a facilitar la inversión extranjera, las operaciones comerciales y determinadas actividades privadas.
Esto coloca a La Habana ante un escenario complejo: mayor presión financiera y comercial desde Washington mientras intenta atraer capital y flexibilizar algunas reglas económicas internas.
Por ahora, la nueva ronda de sanciones refuerza la estrategia estadounidense de utilizar restricciones financieras y económicas para presionar al gobierno cubano y a las estructuras que Washington considera fundamentales para su funcionamiento.
