El papa León XIV pidió este domingo una respuesta de la comunidad internacional para contener el avance del ébola en la República Democrática del Congo (RDC), donde el brote ha alcanzado una magnitud sin precedentes.
Durante el rezo del Ángelus en la Plaza de San Pedro, el pontífice expresó su preocupación por las víctimas de la epidemia y manifestó su cercanía con la población congoleña. También llamó a que las acciones para contener el virus involucren a las comunidades locales, además de los organismos internacionales.
“En mis oraciones, recuerdo a menudo a la República Democrática del Congo, especialmente ante la propagación de la epidemia de ébola”, expresó León XIV, quien pidió solidaridad para quienes enfrentan la emergencia sanitaria.
Un brote que ya supera los 5 mil casos
La situación sanitaria se ha agravado rápidamente desde que el brote fue identificado en mayo de 2026 en la provincia de Ituri, en el noreste del país. La Organización Mundial de la Salud (OMS) determinó entonces que la epidemia constituía una emergencia de salud pública de importancia internacional.
De acuerdo con los datos más recientes difundidos por las autoridades congoleñas y reportados por Reuters, el brote supera ya los 5 mil casos confirmados y las 2 mil 500 muertes. Esto lo convierte en el brote de ébola más grave registrado en la historia de la RDC por número de contagios y fallecimientos.
La cifra ha crecido con rapidez en las últimas semanas. La OMS reportaba al 30 de julio 3 mil 605 casos confirmados y mil 587 muertes, distribuidos en decenas de zonas sanitarias de cinco provincias.
El desafío de la variante Bundibugyo
Uno de los principales obstáculos para contener la epidemia es el tipo de virus responsable. El brote actual es provocado por el virus del ébola de la especie Bundibugyo, una variante para la que no existe actualmente una vacuna ni un tratamiento específico aprobado.
La OMS señala que existen candidatos en investigación y que se están desarrollando esfuerzos para evaluar herramientas que puedan utilizarse frente al brote.
Aunque existe una vacuna contra otra especie del virus del ébola, conocida como Ervebo, esta no está específicamente autorizada para el virus Bundibugyo. La RDC, sin embargo, recibió recientemente más de 16 mil dosis como parte de una respuesta de emergencia, mientras la OMS y sus socios trabajan para reunir un suministro mayor.
Conflicto, desplazamientos y falta de recursos complican la respuesta
El avance del ébola ocurre además en una región marcada por conflictos armados, desplazamientos de población, infraestructura sanitaria limitada y dificultades para acceder a comunidades remotas.
La OMS ha advertido que la movilidad de las personas, el comercio entre comunidades y la inseguridad complican las labores de vigilancia, diagnóstico y atención médica.
A estos problemas se suman la desinformación y la desconfianza de algunas comunidades hacia los centros de atención, factores que pueden retrasar la búsqueda de ayuda médica y favorecer la transmisión.
La respuesta también enfrenta presiones financieras. La OMS ha señalado que mantener el financiamiento internacional será fundamental para sostener actividades como la detección temprana de casos, atención clínica, prevención y control de infecciones y trabajo con las comunidades.
La RDC enfrenta su decimoséptimo brote de ébola
La República Democrática del Congo tiene una larga experiencia enfrentando esta enfermedad. El actual es el decimoséptimo brote de ébola registrado en el país desde que el virus fue identificado por primera vez en 1976.
Sin embargo, la magnitud de la epidemia actual ya rebasó el récord de la crisis registrada entre 2018 y 2020, que hasta ahora era la más grave en territorio congoleño.
La situación también ha adquirido relevancia internacional debido a que el virus ya había sido detectado en Uganda, país vecino, aunque las autoridades han reforzado las medidas de vigilancia para impedir una mayor expansión regional. La OMS declaró la emergencia internacional el 17 de mayo y el Africa CDC hizo lo propio al día siguiente.
El llamado del Papa llega en medio de una emergencia creciente
El mensaje de León XIV se suma a los llamados de organismos sanitarios internacionales para reforzar la respuesta frente a una epidemia que avanza con rapidez.
El pontífice no planteó únicamente una mayor llegada de ayuda externa: subrayó la importancia de involucrar a las comunidades afectadas en las tareas de prevención, un elemento que las autoridades sanitarias consideran clave para detectar casos, reducir la transmisión y generar confianza en las medidas de control.
Mientras la RDC y sus socios internacionales intentan contener el virus, el aumento de casos y muertes mantiene bajo presión al sistema sanitario. Para la OMS, la combinación de detección temprana, atención médica, prevención de infecciones, participación comunitaria y financiamiento sostenido será determinante para frenar la epidemia.
