El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este miércoles que el acuerdo marco de alto al fuego con Irán “se ha acabado”, marcando un giro drástico en la estrategia de Washington y poniendo en duda cualquier posibilidad inmediata de retomar las negociaciones con Teherán.
Durante declaraciones a la prensa al margen de la cumbre de la OTAN en Ankara, Trump afirmó que, para él, el entendimiento alcanzado semanas atrás ya no tiene vigencia.
“Para mí, se acabó. No quiero tratar más con ellos”, dijo el mandatario al ser cuestionado sobre el futuro del acuerdo.
El presidente endureció aún más su discurso al referirse al liderazgo iraní como “escoria”, además de calificarlos de “mentirosos”, “gente enferma”, “violenta” y asegurar que negociar con ellos representa “una pérdida de tiempo”. Diversos medios internacionales coinciden en que Trump utilizó el término inglés scum, una expresión despectiva dirigida a las autoridades iraníes.
Nueva escalada militar
Las declaraciones llegan después de una nueva ronda de enfrentamientos entre ambos países.
De acuerdo con la versión de Washington, Estados Unidos lanzó ataques contra más de 80 objetivos iraníes en respuesta a acciones atribuidas a Irán contra embarcaciones comerciales que transitaban por el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo. Posteriormente, Irán respondió con ataques dirigidos contra instalaciones militares estadounidenses en Bahréin y Kuwait, reavivando el conflicto.
Trump incluso advirtió que las operaciones militares podrían continuar.
“Probablemente volveremos a golpearlos esta noche”, declaró durante su estancia en Ankara, aunque más tarde matizó que no espera una guerra prolongada y sostuvo que cualquier nueva acción “terminará muy rápidamente”.
El acuerdo que buscaba evitar una guerra
El entendimiento ahora descartado por Trump consistía en un acuerdo provisional firmado en junio, con una vigencia prevista de 60 días, cuyo objetivo era frenar las hostilidades y abrir una negociación más amplia sobre el programa nuclear iraní y la seguridad regional.
El mecanismo, impulsado mediante mediación internacional, contemplaba una reducción de las acciones militares mientras ambas partes negociaban un acuerdo definitivo. Sin embargo, las conversaciones indirectas no lograron avances y la reciente escalada terminó por sepultar ese proceso diplomático.
La diplomacia queda en segundo plano
Aunque Trump dijo que permitirá que sus negociadores continúen dialogando si así lo consideran conveniente, dejó claro que ya no confía en obtener resultados.
“No veo que sirva de nada. Son mentirosos”, afirmó al insistir en que el gobierno iraní dice una cosa durante las negociaciones y otra distinta ante la opinión pública.
Las declaraciones representan el tono más duro del mandatario estadounidense desde la firma del acuerdo provisional y aumentan la incertidumbre sobre el futuro de la crisis entre Washington y Teherán, mientras los mercados internacionales reaccionan con preocupación ante el riesgo de una interrupción del suministro de petróleo en Oriente Medio. Tras los comentarios de Trump y la nueva ofensiva militar, los precios internacionales del crudo registraron un fuerte repunte.
