El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, difundió un video generado con inteligencia artificial en el que aparece caracterizado como un médico que diagnostica y “trata” a varias celebridades que, según su planteamiento, padecen el denominado “Síndrome de Delirio Anti-Trump”.
El material fue compartido en su red social Truth Social y muestra una narrativa satírica en la que el propio Trump, vestido con bata blanca, presenta una supuesta condición que atribuye a sus críticos más visibles en el ámbito del entretenimiento y la política.
Celebridades recreadas con IA y narrativa de “tratamiento”
En el video aparecen versiones generadas por IA de figuras como Robert De Niro, Rosie O’Donnell, Whoopi Goldberg, Julia Roberts, Edward Norton y John Leguizamo, quienes han expresado públicamente críticas hacia el exmandatario.
En la pieza audiovisual, el personaje de “Dr. Trump” describe síntomas asociados a lo que él denomina “Trump Derangement Syndrome” (TDS), un término que ha utilizado previamente en su discurso político para referirse a lo que considera reacciones irracionales de sus detractores.
El contenido incluye un supuesto “plan de tratamiento” que mezcla elementos humorísticos y de sátira política, en línea con otros materiales digitales que el exmandatario ha difundido en redes sociales.
Video: Redes sociales
Contexto: uso creciente de IA en la comunicación política
El video se suma a una serie de publicaciones en las que Donald Trump ha utilizado contenido generado con inteligencia artificial para mensajes políticos o de carácter satírico, una tendencia que ha crecido en el entorno digital y que ha generado debate sobre los límites entre propaganda, entretenimiento y desinformación.
Reacciones y antecedentes
De acuerdo con reportes de medios internacionales, el video ha generado críticas por el uso de deepfakes de celebridades reales sin su consentimiento, así como por el tono del contenido, que reaviva el término “Trump Derangement Syndrome”, ampliamente utilizado en el debate político estadounidense para desacreditar a opositores.
No es la primera vez que el emandatario comparte contenidos generados con IA. En meses recientes ha difundido otros materiales similares que han sido cuestionados por su carácter provocador y por el uso de representaciones sintéticas de figuras públicas.
El caso vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la regulación del contenido generado por inteligencia artificial en la política y su impacto en la percepción pública de figuras y hechos reales.
