El presunto autor del tiroteo ocurrido la noche del sábado durante la Cena Anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca (WHCA) dejó un manifiesto en el que expresaba su intención de atacar a funcionarios de la Administración del presidente Donald Trump, según revelaron autoridades y medios estadounidenses.
El sospechoso fue identificado como Cole Tomas Allen, de 31 años, originario de Torrance, California. Allen, descrito como ingeniero y maestro, abrió fuego cerca del hotel Washington Hilton, donde se celebraba el evento al que asistían Trump, miembros de su gabinete, altos funcionarios y cientos de periodistas. Fue detenido por las fuerzas de seguridad antes de poder ingresar al salón principal. No se reportaron heridos graves entre los asistentes.
Según reportes del New York Post, CBS News y otras fuentes, Allen envió el documento —al que se refiere como manifiesto— a miembros de su familia aproximadamente diez minutos antes del incidente. En él se autodenomina “Friendly Federal Assassin” (Asesino Federal Amistoso) y establece una lista de objetivos priorizados “de mayor a menor rango”, encabezada por funcionarios de la Administración Trump, con excepción del director del FBI, Kash Patel. Incluye al propio presidente Trump como objetivo principal.
El texto, según extractos publicados, contiene retórica anti-Trump y anticristiana. El presidente Trump, en entrevistas con Fox News y otros medios, lo calificó como el escrito de “un tipo enfermo” que “odia a los cristianos”.
“Cuando lees su manifiesto, odia a los cristianos, eso es seguro”, declaró Trump. Agregó que familiares del sospechoso, incluida su hermana o hermano, habían expresado preocupación previa y que uno de ellos alertó a las autoridades locales en Connecticut.
En el manifiesto, Allen también critica la seguridad del evento, la califica de “insana” e “incompetente”, y detalla planes que incluyen “normas de combate” para incapacitar a agentes del Servicio Secreto sin matarlos. Afirma que no consideraba como blancos principales a empleados del hotel ni a invitados, pero estaba dispuesto a actuar contra ellos si interferían. Además, menciona disculpas a sus seres queridos y acusa a funcionarios de la Administración de diversos delitos graves, acusaciones que Trump rechazó enérgicamente durante una entrevista en 60 Minutes.
El fiscal general interino, Todd Blanche, indicó que las investigaciones preliminares sugieren que el motivo estaba dirigido contra funcionarios del Gobierno de Trump, aunque la pesquisa sobre el móvil completo continúa y podría tomar días.
“Creemos que tenía en la mira a funcionarios de la Administración en este ataque o intento de ataque”, señaló Blanche.
Allen viajó desde California y se hospedó en el hotel desde un día antes para estudiar posibles fallas de seguridad, según detalles filtrados. Las autoridades recuperaron armas y cuchillos que, al parecer, compró legalmente. Excompañeros lo han descrito como una persona inteligente, tranquila y “amable”, aunque Trump y fuentes cercanas lo presentan como alguien con “mucho odio en el corazón” y problemas previos.
El Servicio Secreto y las fuerzas del orden recibieron elogios por detener al sospechoso “en seco”, lejos del salón principal.
Allen enfrentará cargos federales y se espera su arraigo este lunes. Las autoridades continúan analizando sus redes sociales, escritos y posibles antecedentes para determinar si actuó solo o existió algún tipo de radicalización previa.
