México está envejeciendo y, al mismo tiempo, una parte importante de su población permanece más tiempo en el mercado laboral. Datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) muestran que la edad efectiva de salida del mercado laboral en el país llegó a 66.7 años en 2024, frente a una edad normal de jubilación de 65 años.
El fenómeno no significa que todos los mexicanos se jubilen a esa edad, pero sí refleja que muchas personas continúan trabajando después de cumplir los 60 o incluso los 65 años.
Más adultos mayores siguen trabajando
La OCDE reportó que la participación laboral de las personas mayores en México ha aumentado durante las últimas dos décadas. Entre 2000 y 2023, la tasa de empleo creció 8 puntos porcentuales entre las personas de 55 a 59 años y 2.2 puntos entre quienes tienen de 60 a 64 años.
El dato más llamativo aparece entre quienes tienen entre 65 y 69 años: en 2023, su tasa de empleo fue de 35.3%, alrededor de cinco puntos porcentuales por encima del promedio de la OCDE.
En el grupo de 60 a 64 años, en cambio, la tasa mexicana fue de 47.8%, por debajo del promedio de 55.9% de la organización. La propia OCDE señala que parte de esta diferencia puede explicarse porque los trabajadores formales pueden retirarse desde los 60 años cuando pierden su empleo.
¿Por qué los mexicanos trabajan más años?
Detrás de estas cifras hay una combinación de factores. No todas las personas prolongan su vida laboral por elección: para algunos trabajadores, continuar generando ingresos es una necesidad ante la falta de una pensión suficiente o de un ahorro para el retiro.
El Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (INAPAM) ha señalado que la situación laboral de las personas mayores en México está relacionada con un sistema de pensiones debilitado, el crecimiento del trabajo informal y condiciones laborales poco favorables.
La informalidad es particularmente relevante porque dificulta acumular las cotizaciones necesarias para acceder a una pensión contributiva. De acuerdo con un análisis basado en datos de la ENOE, 54.4% de las personas ocupadas en México se encontraba en la informalidad en marzo de 2025, equivalente a 32.5 millones de trabajadores.
Una población que también está envejeciendo
El mercado laboral enfrenta este fenómeno mientras cambia la estructura demográfica del país. El INAPAM prevé que para 2030 las personas mayores representarán 14.96% de la población mexicana y que la proporción continuará creciendo hasta alcanzar 34.2% en 2070.
La OCDE también proyecta un incremento importante de la población mayor frente a la población en edad laboral. En México, habrá alrededor de 31 personas de 65 años o más por cada 100 personas de entre 20 y 64 años en 2054, frente a 14 en 2024.
Esto significa que el país tendrá que enfrentar simultáneamente una población que vive más años, una fuerza laboral que envejece y una mayor presión sobre los sistemas de pensiones.
El retiro no depende únicamente de cumplir 65 años
En México, la edad normal de retiro considerada por la OCDE es de 65 años, pero la edad efectiva de salida del mercado laboral fue de 66.7 años en 2024.
Además, los sistemas de pensiones no son iguales para todos los trabajadores. En el caso del IMSS, por ejemplo, conviven distintos regímenes y requisitos dependiendo del momento en que una persona comenzó a cotizar.
Por ello, hablar de que los mexicanos “se jubilan a los 65 años” no refleja por completo la realidad laboral del país. La edad legal, las semanas cotizadas, el tipo de empleo, el acceso a seguridad social y la capacidad de ahorro pueden determinar cuándo una persona realmente deja de trabajar.
La tendencia plantea un desafío de largo plazo: conseguir que una vida laboral más extensa sea producto de mejores oportunidades y de una decisión personal, y no de la necesidad de permanecer en el mercado laboral para sostener los ingresos durante la vejez.
