Imagina recibir una llamada de un familiar pidiéndote dinero desesperadamente. Reconoces perfectamente su voz, escuchas su preocupación y no dudas en ayudarlo.
Pero hay un problema: esa persona podría no estar hablando contigo.
¿Qué son los deepfakes?
Los deepfakes son contenidos falsos creados o manipulados con ayuda de inteligencia artificial para hacer que una persona parezca decir o hacer algo que en realidad nunca ocurrió.
Esta tecnología puede utilizar fotografías, videos o grabaciones de voz para crear imágenes y audios cada vez más realistas. Es decir, alguien podría tomar material que hayas publicado en redes sociales y utilizarlo para generar una imitación de tu rostro o incluso de tu voz.
Aunque los deepfakes también pueden tener usos en el entretenimiento, el cine o la creación de contenido, el problema aparece cuando se utilizan para engañar, manipular o cometer fraudes.
¿Podrían usar tu cara o tu voz para estafarte?
La respuesta es: sí, es una posibilidad.
Uno de los escenarios más preocupantes son las llamadas falsas. Un delincuente podría utilizar inteligencia artificial para imitar la voz de una persona y hacer creer a sus familiares que se encuentra en una emergencia.
También podrían crear videos o imágenes manipuladas para suplantar identidades, crear perfiles falsos o incluso intentar convencer a una persona de enviar dinero o compartir información confidencial.
Por eso, escuchar una voz conocida o ver la cara de alguien en un video ya no siempre es suficiente para confirmar su identidad.
¿Cómo protegerte?
Antes de realizar una transferencia o compartir información personal:
- No actúes por impulso, especialmente si te presionan diciendo que se trata de una emergencia
- Llama directamente a la persona para confirmar la situación
- Haz preguntas que solo esa persona pueda responder
- Verifica la información con otros familiares o contactos
- Nunca compartas contraseñas, códigos de verificación o datos bancarios
- Ten cuidado con la información, audios y videos personales que publicas de manera pública en redes sociales
La inteligencia artificial está avanzando a una velocidad impresionante, pero también está transformando la manera en que pueden ocurrir los fraudes.
Hoy, una voz puede ser clonada, un rostro puede ser manipulado y un video puede parecer completamente real. La nueva regla es clara: antes de creer, verifica.
