¿En qué se va el dinero de los hogares mexicanos? La respuesta está lejos de limitarse a las compras del supermercado. Alimentos, transporte, vivienda, educación, salud y cuidados personales concentran la mayor parte del gasto familiar, de acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2024 del Inegi.
El gasto corriente monetario promedio de un hogar en México llegó a 15 mil 891 pesos mensuales durante 2024, un aumento de 7.9% respecto a 2022. De ese monto, el mayor desembolso correspondió a alimentos, bebidas y tabaco, seguido por transporte y comunicaciones.
La fotografía que deja la encuesta es clara: la mayor parte del dinero de los hogares se destina a mantener el consumo cotidiano, mientras que otros rubros como salud, vestido o entretenimiento ocupan una proporción menor.
La comida es el principal gasto
Los alimentos, bebidas y tabaco representaron 37.7 por ciento del gasto corriente monetario de los hogares, con un promedio de 5 mil 994 pesos al mes.
En términos trimestrales, los hogares destinaron en promedio 17 mil 982 pesos a este rubro. Dentro de los alimentos consumidos en casa, la carne fue el principal gasto, con 3 mil 247 pesos trimestrales, seguida de los cereales, con 2 mil 254 pesos, y otros alimentos diversos, con 2 mil 58 pesos.
Pero hay otro dato que ayuda a entender cómo cambian los hábitos de consumo: el gasto en alimentos consumidos fuera del hogar también se encuentra entre los principales desembolsos de las familias.
En Puebla, por ejemplo, el gasto trimestral en alimentos, bebidas y tabaco pasó de 14 mil 456 pesos en 2022 a 15 mil 542 pesos en 2024. Dentro de este rubro, el gasto en alimentos consumidos fuera del hogar aumentó 36.3% en ese periodo.
Transporte: el segundo gran agujero del bolsillo
Después de la comida aparece otro gasto inevitable para millones de familias: moverse.
Los hogares mexicanos destinaron en promedio 3 mil 106 pesos mensuales a transporte y comunicaciones, equivalente a 19.5% del gasto monetario.
En el trimestre, este rubro representó 9 mil 319 pesos por hogar e incluye gastos relacionados con vehículos, transporte y comunicaciones.
La cifra refleja el peso que tienen los traslados en la economía familiar: gasolina, mantenimiento, transporte y servicios de comunicación terminan absorbiendo prácticamente uno de cada cinco pesos del gasto monetario.
Vivienda y servicios también pesan
La vivienda representa otro de los gastos fundamentales. La ENIGH contabilizó 4 mil 346 pesos trimestrales en vivienda y servicios de conservación, energía eléctrica y combustibles.
Sin embargo, cuando se analiza el gasto total del hogar y no únicamente el monetario, la importancia de la vivienda aumenta debido a conceptos como el valor estimado del alquiler de la vivienda.
En el gasto corriente monetario, vivienda y servicios representaron 9.1%, mientras que educación y esparcimiento concentraron 9.6%.
¿Y la salud?
Uno de los datos que llaman la atención aparece en el gasto destinado a salud.
En 2024, los hogares gastaron en promedio mil 605 pesos trimestrales en cuidados de la salud. El monto fue uno de los rubros que más creció respecto a años anteriores: el IMCO señala que entre 2016 y 2024 el gasto en salud aumentó 39.2% en términos reales.
El incremento no significa que todas las familias gasten lo mismo. La proporción cambia considerablemente entre entidades y niveles de ingreso, debido a diferencias en acceso a servicios, seguros, medicamentos y capacidad de pago.
El gasto cambia según cuánto gana cada familia
Aquí aparece uno de los datos más importantes de la ENIGH: no todos los hogares mexicanos gastan de la misma manera.
Los hogares con menores ingresos destinan una proporción mucho mayor de su presupuesto a la alimentación. El IMCO señala que los hogares del decil más bajo destinan alrededor de la mitad de su gasto a alimentos, mientras que en los hogares de mayores ingresos la proporción es considerablemente menor.
La diferencia también aparece en otros rubros. Conforme aumenta el ingreso, crece la proporción destinada a transporte, educación y otros bienes y servicios, mientras disminuye el peso relativo de los alimentos.
Esto significa que dos familias pueden gastar cantidades muy diferentes y, al mismo tiempo, tener prioridades completamente distintas: para un hogar de menores ingresos, comprar comida representa una parte fundamental del presupuesto; para uno de mayores ingresos, existe mayor margen para destinar dinero a educación, transporte, entretenimiento, servicios o ahorro.
¿Cuánto dinero mueve realmente un hogar?
La ENIGH 2024 reportó un ingreso corriente promedio mensual de 25 mil 955 pesos por hogar, frente a un gasto corriente monetario promedio de 15 mil 891 pesos.
Sin embargo, ambas cifras no deben interpretarse como si fueran simplemente “lo que entra” y “lo que sobra”. El ingreso corriente incluye distintas fuentes y el gasto total también contempla componentes no monetarios y erogaciones financieras y de capital.
De hecho, el gasto corriente total promedio fue de 20 mil 436 pesos mensuales, al sumar el componente monetario y el no monetario.
La diferencia también refleja que el promedio nacional puede ocultar realidades económicas muy distintas.
Un país, diferentes formas de gastar
La ENIGH 2024 estudió 38.8 millones de hogares, a partir de una muestra de más de 91 mil hogares, lo que permite observar las diferencias entre regiones y niveles socioeconómicos.
Por ejemplo, el gasto monetario trimestral promedio fue de 52 mil 3 pesos en localidades urbanas, frente a 30 mil 858 pesos en localidades rurales.
También existen diferencias en la manera de distribuir ese dinero. En las zonas urbanas se gastó más en transporte, educación y vivienda, mientras que los hogares rurales registraron menores montos promedio en esos rubros.
El verdadero retrato del bolsillo mexicano
Los datos de la ENIGH muestran que el principal destino del dinero de los mexicanos sigue siendo satisfacer necesidades cotidianas.
Alimentos y bebidas absorben casi cuatro de cada 10 pesos del gasto monetario; transporte y comunicaciones se llevan otros dos de cada 10. Después aparecen educación y esparcimiento, vivienda y servicios, cuidados personales, artículos para el hogar, vestido y salud.
Más que un listado de compras, la encuesta ofrece una fotografía de las prioridades económicas de los hogares: cuando el ingreso es menor, una mayor proporción se concentra en sobrevivir y cubrir necesidades básicas; conforme aumenta la capacidad económica, se abre espacio para otros gastos.
Por eso, detrás del promedio de 15 mil 891 pesos mensuales de gasto monetario existe una realidad mucho más desigual: el dinero de los hogares mexicanos no se distribuye igual porque tampoco son iguales sus ingresos, sus necesidades ni el lugar donde viven.
