La Luna podría tener nuevos exploradores muy pronto, y esta vez no llevarán traje espacial. NASA está desarrollando una nueva generación de robots capaces de desplazarse por la superficie lunar, recopilar información y trabajar de manera cada vez más autónoma como parte de sus planes para establecer una presencia de largo plazo en nuestro satélite.
La estrategia de la agencia espacial contempla comenzar con misiones robóticas antes de aumentar la presencia humana. Estos equipos servirán para estudiar el terreno, probar nuevas tecnologías y obtener información que permita determinar dónde y cómo será posible instalar infraestructura en el futuro.
Uno de los proyectos más llamativos es CADRE, una misión que contempla enviar tres pequeños rovers para que exploren la superficie lunar como un equipo. La idea es que no dependan de instrucciones detalladas desde la Tierra para cada movimiento, sino que puedan coordinarse entre ellos y distribuir las tareas necesarias para cumplir sus objetivos.
Esto significa que, en lugar de tener a un operador diciéndole a cada robot exactamente hacia dónde avanzar, los vehículos podrán tomar decisiones sobre cómo organizar su exploración a partir de las instrucciones generales recibidas.
¿Qué van a buscar?
Los robots ayudarán a estudiar zonas de la Luna que todavía representan grandes desafíos para la exploración. NASA está particularmente interesada en el polo sur lunar, una región considerada estratégica para las futuras misiones debido a sus características y a la posibilidad de encontrar recursos que podrían ser útiles para una presencia humana prolongada.
La tecnología también busca resolver problemas como la navegación en terrenos difíciles, la detección de obstáculos y la exploración de lugares a los que sería complicado llegar directamente con astronautas. NASA señala que los sistemas robóticos serán fundamentales para acceder a regiones de la superficie lunar e incluso a zonas subterráneas, como posibles tubos de lava.
Los robots serían los primeros en abrir camino
El proyecto forma parte de una estrategia mucho más ambiciosa. NASA planea aumentar el número de misiones robóticas a la Luna y utilizar estos experimentos para reducir riesgos antes de que los astronautas realicen operaciones más complejas en la superficie.
De hecho, la agencia ha planteado acelerar el ritmo de sus misiones lunares robóticas y contempla hasta 30 aterrizajes robóticos a partir de 2027, con vehículos como rovers, drones y otros sistemas destinados a transportar instrumentos científicos y tecnología.
La meta final va mucho más allá de mandar robots a dar una vuelta por la Luna: NASA busca utilizar estas misiones para aprender a vivir y trabajar de manera sostenida fuera de la Tierra.
Así que la próxima vez que veamos imágenes de la superficie lunar, podrían no ser solamente los astronautas quienes estén explorándola. Primero podrían llegar los robots… y dejarles el camino preparado a los humanos.
