En México, las mascotas dejaron de ocupar un lugar secundario dentro del hogar. Perros y gatos forman parte de la vida cotidiana de millones de familias y también de un mercado que mueve miles de millones de pesos, desde la compra de alimento hasta consultas veterinarias, medicamentos, accesorios, servicios de estética y hospedaje.
La dimensión del fenómeno se observa en los datos de la Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado (Enbiare) 2021 del Inegi: 69.8% de los hogares mexicanos declaró tener algún tipo de mascota, equivalente a alrededor de 25 millones de hogares.
En total, el Inegi contabilizó 80 millones de animales de compañía: 43.8 millones de perros, 16.2 millones de gatos y cerca de 20 millones de otras especies.
Aunque esos datos no permiten establecer cuánto aumentó la población de mascotas desde 2021, sí sirven como fotografía de la enorme presencia que tienen los animales de compañía en los hogares mexicanos.
De la mascota al integrante de la familia
El cambio no solamente está en cuántos animales viven con los mexicanos, sino en cómo son tratados y cuánto se destina a su bienestar.
La llamada “humanización” de las mascotas ha impulsado el consumo de productos especializados. Ya no se trata únicamente de comprar croquetas: el mercado incluye alimentos húmedos, premios, productos nutricionales, artículos de higiene, juguetes, camas, ropa, servicios de estética, guarderías y atención veterinaria.
Kantar reporta que seis de cada 10 hogares mexicanos tienen un perro y que 78% de los hogares compró alimento para perro durante un periodo de 12 meses, con alrededor de 18 visitas de compra y un promedio de 2.5 kilogramos de alimento por ocasión.
La consultora también encontró que el gasto en alimento industrializado para perros creció 4.4%, impulsado, entre otros factores, por el crecimiento de la venta a granel.
La tendencia también alcanza a los gatos. Datos reportados por El Economista con base en ADM Nutrición para Mascotas señalan que el mercado de alimento para gatos creció 6% en 2025, mientras el correspondiente a perros aumentó 3.2%. La empresa atribuyó parte de este comportamiento a una mayor inversión en nutrición y bienestar.
Un mercado que ya mueve miles de millones
La alimentación representa uno de los principales negocios alrededor de las mascotas.
De acuerdo con estimaciones difundidas por Forbes México y EFE, el mercado mexicano de alimentos para mascotas habría alcanzado 3 mil 600 millones de dólares en 2025, con un crecimiento cercano a 2% respecto del año previo.
La cifra permite dimensionar el tamaño de una industria que ha dejado de depender exclusivamente de las tiendas tradicionales de mascotas.
El consumo se ha desplazado también hacia supermercados, tiendas especializadas, comercios a granel y plataformas digitales, mientras las marcas desarrollan productos dirigidos a necesidades cada vez más específicas.
Kantar señala que 34% de los hogares compradores de alimento para perros recurre al canal tradicional, mientras que 23% lo hace en autoservicios y el comercio electrónico mantiene una expansión importante.
La propia industria reconoce el cambio en los hábitos de consumo. Stephanie Del Razo, gerente de Estudios Especiales de Worldpanel by Numerator, señaló que las mascotas se han convertido en “parte esencial de las familias”, y que los consumidores prestan atención a aspectos como la nutrición, la raza, el tamaño y la edad del animal al momento de elegir su alimento.
La comida ya no es el único gasto
El presupuesto destinado a una mascota puede crecer considerablemente cuando se incorporan servicios y atención médica.
Una estimación difundida por La Jornada, con referencias a Deloitte y a la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), ubicó el gasto mensual de los hogares en entre 2 mil 884 y 3 mil 500 pesos, dependiendo de qué conceptos se incluyan: alimentación, atención médica, higiene y accesorios.
La cifra debe tomarse como una estimación y no como un gasto universal, pues el desembolso cambia según la especie, tamaño, edad, estado de salud y nivel de servicios que reciba cada animal.
El costo de la atención veterinaria también ha ganado peso. El Universal reportó que los servicios veterinarios registraron un incremento anual de 9.2% en mayo de 2025, el mayor desde que comenzó el registro de esta actividad en el Índice Nacional de Precios al Consumidor en 2019.
Eso significa que tener una mascota no implica solamente un gasto recurrente en alimento: las consultas, vacunas, tratamientos, medicamentos y emergencias pueden convertirse en una parte importante del presupuesto familiar.
Los gatos ganan terreno en el consumo
Aunque los perros siguen siendo mayoría, el mercado felino muestra un comportamiento particularmente dinámico.
De acuerdo con datos de ADM difundidos por El Economista, alrededor de 40% de los hogares tiene gatos, mientras el alimento para esta especie registró un crecimiento de 6% en 2025.
La directora de Mercadotecnia Global de ADM Nutrición para Mascotas, Paola Delgado, explicó que el crecimiento del alimento para gatos se encuentra por encima del observado en el segmento canino y que el comportamiento está relacionado con una mayor inversión en nutrición y productos premium.
El cambio también responde a las características de las ciudades. Para algunos hogares, especialmente aquellos que viven en espacios reducidos, los gatos pueden representar una alternativa de compañía compatible con viviendas pequeñas, aunque sus necesidades de alimentación, higiene y atención médica siguen generando gastos específicos.
Un fenómeno que también plantea responsabilidades
El crecimiento del mercado de mascotas tiene otra cara: más animales en los hogares no significa necesariamente que todos reciban cuidados adecuados.
La Profeco advierte que antes de adquirir o adoptar un animal deben considerarse factores como el espacio disponible, las necesidades de ejercicio y descanso, el temperamento, los gastos y la existencia de una red de apoyo para cuidarlo cuando sea necesario.
El abandono sigue siendo uno de los principales problemas relacionados con la tenencia irresponsable. El hecho de que exista una gran población de perros y gatos en situación de calle demuestra que el crecimiento del vínculo con los animales no siempre va acompañado de una planeación adecuada para mantenerlos durante toda su vida.
Por ello, especialistas y autoridades han insistido en la importancia de la esterilización, vacunación, identificación y atención veterinaria, además de la adopción responsable.
Una economía que crece alrededor del vínculo
La transformación cultural también está modificando los negocios.
La mascota ya no representa solamente el gasto de una bolsa de croquetas. Alrededor de ella se han desarrollado clínicas veterinarias especializadas, estéticas, hoteles, guarderías, paseadores, entrenadores, tiendas de productos premium y servicios digitales.
El propio gobierno federal reconoce que la presencia de animales de compañía es amplia: la Profeco retomó los datos del INEGI y señaló que 73.4% de la población adulta declaró convivir con mascotas, mientras que 69.8% de los hogares reportó tener al menos una.
Esto convierte a perros, gatos y otras especies en algo más que una cuestión afectiva: también forman parte de las decisiones de consumo de millones de mexicanos.
El reto para las familias está en que esa relación afectiva sea sostenible. Tener un animal de compañía implica compromisos que pueden extenderse durante más de una década y que incluyen alimentación, prevención, atención médica y cuidados cotidianos.
En otras palabras, el mercado de mascotas crece porque también cambió la relación de los mexicanos con sus animales. Y mientras perros y gatos ocupan un lugar cada vez más importante dentro de los hogares, el gasto que generan deja de ser anecdótico para convertirse en una categoría económica con negocios, empleos y consumidores propios.
