Le costó casi 14 años a Fernando Manzanilla hacerse del control del PAN en Puebla, pero al fin lo logró.
Por ironías de la vida, uno de sus principales detractores, Mario Riestra, le abrió las puertas del albiazul y le entregó las llaves de sus oficinas para que ahora sea quien conduzca los destinos del albiazul en el 2026.
Fernando, desde el 2012, siendo secretario de Gobernación, buscó hacerse del control del panismo poblano, partido político al cual veía como la vía para hacerse del poder, primero como candidato a la Presidencia Municipal de Puebla y posteriormente como gobernador, en sustitución de su entonces cuñado Rafael Moreno Valle Rosas.
Manzanilla era el entonces todopoderoso secretario general de Gobierno, el que azotaba celulares y mentaba madres, el que corrió a seis secretarios particulares en un lapso menor al año.
Desde las páginas de Intolerancia Diario, el autor de esta columna reveló cómo desde Gobernación, Manzanilla financiaba con recursos de ese entonces del Gobierno del estado, la creación de una estructura paralela de operadores para apoderarse del albiazul, misma que operaba en la zona de Anzures, en un edificio cerca de Valle de los Ángeles.
Las amenazas en mi contra no se hicieron esperar, así como también el amago de una denuncia por daño moral, pero afortunadamente para mi causa, el periodista Álvaro Ramírez se introdujo en el edificio en que operaba la estructura paralela, la cual ya había sido desmontada y en las bolsas de basura que quedaron en una esquina, encontró toda la evidencia, listas de operadores y coordinadores, así como pagos que publicó en e-consulta, lo que validó la veracidad de lo publicado.
Su entonces cuñado, el gobernador Moreno Valle, no sabía del tema, eso le costó el puesto a Manzanilla, quien dejó la Gobernación y perdió también la ansiada candidatura a la Presidencia Municipal de Puebla, la cual recayó en Tony Gali, en ese entonces secretario de Infraestructura, quien desplazaba ya en los afectos del mandatario a la gente del grupo Finanzas.
Fernando coordinó la campaña de Gali y después desapareció, dejó al PAN y más tarde reapareció apoyando al movimiento de Andrés Manuel López Obrador, primero impulsando su propia candidatura, después la del exrector de la UDLAP Enrique Cárdenas Sánchez y luego la de Miguel Barbosa en contra de su odiada Martha Erika Alonso, a quien detestaba.
Fernando recibió como premio la candidatura a una diputación federal por el Partido Encuentro Social de inspiración cristiana y aliado en esa elección de Morena, imponiéndose en el Distrito 12 de Puebla capital.
Tras la muerte de Martha Erika y Rafael el 24 de diciembre del 2018, Manzanilla retomó fuerzas y fue designado por el gobernador interino, Guillermo Pacheco Pulido, como secretario de Gobernación, aunque muchos señalaban que era él quien verdaderamente ejercía el poder.
Luego de la elección extraordinaria celebrada en julio del 2019 en la cual triunfó Miguel Barbosa, Fernando fue ratificado en el cargo, estaba otra vez en la plenitud del poder y nuevamente pensó en revivir su viejo anhelo de apoderarse del PAN y convertirse en gobernador de Puebla.
Y otra vez, fue quien esto escribe quien descubrió sus planes de hacerse del control del PAN para ser el candidato del albiazul a la Presidencia Municipal de Puebla en 2021, en sociedad con la actual secretaria general del PAN, la diputada federal del albiazul Genoveva Huerta Villegas, y un empleado suyo en Gobernación, Eduardo Alcántara Montiel, mejor conocido como “Rasputín”, ya se imaginarán por qué del mote.
Para hacerse del control de lo único que le faltaba, Manzanilla impulsó la candidatura de su esbirro y socio de Genoveva Huerta, Alcántara, para hacerse de la dirigencia del Comité Municipal del PAN.
Para intimidarme, Manzanilla y Alcántara impulsaron a Genoveva Huerta a denunciarme por violencia política de género, pero afortunadamente, tras un largo litigio, yo gané el juicio.
Pero también activaron una denuncia ante la Fiscalía Anticorrupción en contra del exdirector de la Conalep Jesús Zaldívar Benavides, de parte de Pedrito Gutiérrez, otro de sus esbirros, por supuesto desvío de recursos, del cual Chucho se sigue defendiendo. Tal vez a Mario Riestra ya se le olvidó esto, pero a mí no.
A pesar de todas sus bajezas, Zaldívar ganó con el apoyo de Mario Riestra y de Eduardo Rivera, la dirigencia del Comité Municipal del PAN en Puebla capital, lo que proyectó a Lalo a la candidatura a la alcaldía en el 2021.
Otra vez Manzanilla se retiró derrotado del PAN y también de Gobernación, en donde fue sustituido por David Méndez Márquez y defenestrado por Miguel Barbosa, quien descubrió sus planes.
Nuestro personaje se fue nuevamente a Morena, ahora para impulsar la candidatura de Nacho Mier, primo del actual mandatario Alejandro Armenta, pero la arrogancia de Fernando en vez de ayudar a Ignacio terminó por hundirlo.
Otra vez Manzanilla buscó refugio en el PAN y ¡oh, sorpresa!, encontró refugio en su antiguo adversario Mario Riestra, quien ya le entregó el control del albiazul en Puebla.
Por supuesto que esto se tradujo ya en el arribo de Eduardo Alcántara, quien desconozco si aún sigue siendo empleado gubernamental en la administración morenista de Alejandro Armenta en la Secretaría de Economía, pero que ya opera en el albiazul con Manzanilla el tema de las candidaturas y cuya suegra, Paola Angon, exalcaldesa “panista” de San Pedro Cholula, es también empleada en el área de Gobernación de la administración estatal.
Alcántara, por cierto, fue expulsado de las filas del PAN, luego de que pesa sobre él una sanción por violencia política de género en contra de la exaspirante a la alcaldía de San Pedro Erika de la Vega, mientras también duerme el sueño de los justos una denuncia por acoso sexual interpuesta por la misma persona en su contra y que fue parada por el exgobernador Sergio Salomón Céspedes, porque Eduardo fue su compañero de legislatura y de los que secundó su postulación como gobernador sustituto de Puebla tras la muerte de Miguel Barbosa.
Tan ya tomaron Manzanilla y Alcántara el control del panismo haciendo a un lado a Riestra o con la venia del susodicho, que Giovanna de la Barreda, hija de Paola Angón y cuñada de Eduardo, hermana de su esposa, la actual diputada local por el Distrito 17, está contemplada para ser candidata a una diputación federal por el albiazul. ¡Ver para creer!
Lo último que se dice en torno a este tema es que, en este año, Manzanilla y Riestra presentarán un libro juntos.
Tal vez Mario entendió que Fernando es más capaz y por eso ya mejor decidió hacerse a un lado y entregarle el partido a Manzanilla, a Genoveva y a su grupo. Ni hablar, también se entiende si es así.
Ricardo Chavero, único regidor con posibilidades de ser candidato a diputado
En el escenario político actual hay perfiles del Partido Verde que no pueden pasar desapercibidos, entre ellos destaca el regidor Ricardo Chavero.
Su constante trabajo en el territorio y la cercanía con la ciudadanía lo posicionan como actor a seguir de cara a futuros procesos electorales, donde su nombre comienza a sonar con fuerza para una posible diputación, ya sea en el ámbito local o federal.
Asimismo, el Partido Verde cuenta en sus filas con figuras relevantes como la diputada Norma Pimentel y qué decir de Tony Gali López.
No pierda de vista a Chavero.
La sale competidor a Omar Muñoz
Dicen que otra de las cartas de Morena para contender por la Presidencia Municipal de Cuautlancingo es el empresario Alfredo Romero. ¿Será?
