El Cablebús es, en estos momentos, el proyecto más importante del gobierno de Alejandro Armenta. No solo por lo que significa en términos de movilidad, sino porque replica el modelo que, con éxito, implementó la hoy presidenta de México, Claudia Sheinbaum cuando fue jefa de gobierno de la Ciudad de México en 2019.
En ese año, Sheinbaum planeó la construcción de dos líneas, empezó por las de Cuautepec e Iztapalapa.
En ese momento hubo algunas protestas, pero no una opinión masiva en contra. En ese entonces algunas quejas eran contra los pilotes de cimentación, la preocupación era si estos podrían afectar construcciones vecinas. Al tiempo supimos que no fue así.
Ahora, cuando los proyectos de expansión los retoma Clara Brugada, hay más inconformidad, sobre todo por los terrenos en donde se construyen las estaciones. Algunos acusan que se trata de terrenos agrarios y exigen consultas ciudadanas.
La respuesta de la ahora presidenta es respetar la decisión de la mayoría, que está de acuerdo con el sistema de transporte porque han visto sus beneficios.
En Puebla, el gobernador Alejandro Armenta, emanado de Morena, ha arrancado la construcción del Cablebús. Estará conformado por cuatro líneas y se prevé que tenga un costo de 12 pesos.
La obra es demasiado ambiciosa, no estamos hablando del proyecto de Teleférico que en su momento planteó el exgobernador Rafael Moreno Valle y que era meramente turístico. Por cierto, terminó en una minilínea de observación en la Zona de Los Fuertes.
La obra que hoy se construye conectará la zona de los estadios y Amalucan con Angelópolis, reduciendo el recorrido, que puede rebasar los 45 minutos, a mucho menos de la mitad.
Tendrá estaciones en el Deportivo Xonaca, Parque Juárez, Parque Biblioteca y el CIS de Angelópolis.
En total, son nueve estaciones, 96 torres y 153 cabinas que se habilitarán en un principio, mientras que al final del proyecto serán 383. La inversión será de 6 mil 752 millones de pesos.
Ahora, cuál es el problema.
Algunos grupos han salido a manifestarse por la tala de árboles, que no será tala sino reubicación, en las zonas donde se construirán las estaciones.
De acuerdo con la información del Gobierno, el sitio donde habrá una mayor afectación será en el predio de la Universidad de los Adultos de la BUAP, ubicado sobre la avenida 11 Sur. Para la edificación de la estación, tendrán que retirarse 314 ejemplares, de los cuales 24 están enfermos.
En el parque Ecológico la obra afectará a 110 árboles. En el parque Juárez se removerán 116 árboles, ahí hay nueve ejemplares que ya están enfermos y se tienen que quitar. En el Centro Escolar serán 56 árboles los afectados.
Los demás sitios como el Cerro de Amalucan, el Deportivo Xonaca, el Centro Integral de Servicios y el Parque Biblioteca, tendrán afectaciones menores.
Por ello, el Gobierno de Puebla lanzó el programa más grande de reforestación en Puebla. El compromiso es plantar 10 mil ejemplares y reubicar los que ya existen y se tienen que retirar por la obra.
La presidenta apoya estos proyectos en todo el país, sostiene, porque ella ya lo vivió con la Ciudad de México, que se trata de “recuperación de la movilidad” y que son positivos para la sociedad. También, dado su costo, señala que es una forma de regresar al pueblo los recursos públicos en forma de obras que de verdad cambien y mejoren su calidad de vida.
El Gobierno de Puebla lucha hoy para que aquellos, que no se trata de una oposición masiva, que se oponen a la construcción del Cablebús o que piden replantear el proyecto entiendan el costo-beneficio.
Socializa el plan de reforestación que Armenta entiende muy bien, porque sí recuerdan que como candidato de Morena al gobierno fue el único que regalaba árboles en todos los paraderos para que fueran plantados en casa.
Aquí, el proyecto de reforestación del gobierno.
