Pocos lo han notado, pero existe un corredor que va desde la zona de Amozoc y hasta los límites con Tehuacán, que se ha convertido en el eje del poder político y económico en la entidad.
Este eje del poder se extiende a lo largo de la autopista Puebla-Orizaba y comprende los municipios de Acatzingo, Tepeaca y Tecamachalco, cuna de los tres políticos más influyentes actualmente en Puebla.
El gobernador Alejandro Armenta nació en Izúcar de Matamoros, de donde es originaria su familia paterna; sin embargo, la muerte de su señora madre obligó a la familia del mandatario a trasladarse a Acatzingo, en donde fue criado por su abuelita y ahí pasó su infancia, su juventud y creció políticamente, incluso fue presidente municipal de este lugar.
De la misma forma, las tierras de cultivo de su familia y de la familia de su esposa se encuentran en este corredor, uno de los más importantes en materia agropecuaria de Puebla.
El exgobernador del estado Sergio Salomón Céspedes Peregrina es originario de Tepeaca de Negrete, municipio en donde nació y forjó su carrera política, primero como diputado local, luego como presidente municipal, después otra vez como legislador y más tarde como gobernador sustituto tras la muerte de Miguel Barbosa el 13 de diciembre de 2022.
Cuando uno circula sobre la autopista desde la ciudad de Puebla, primero pasa Acatzingo y como a unos 15 kilómetros ya se encuentra uno en Tepeaca, ciudad que en otros tiempos fue sede del tianguis más antiguo de América.
Si se sigue transitando sobre la misma autopista rumbo a la ciudad de Tehuacán, kilómetros más adelante se encuentra Tecamachalco, en otros tiempos un importante centro de producción avícola, orgullo de Puebla al igual que Tehuacán.
Tecamachalco es un importante municipio productor de legumbres, gran parte de sus cosechas se deben a la presa de Valsequillo, cuya agua se utiliza para regar los terrenos de esta zona con una importante vocación agrícola.
De este municipio es originario el actual líder de los senadores de Morena, Ignacio Mier Velazco “Nacho”, quien es primo del gobernador Armenta y ambos disputaron la candidatura de Morena a la gubernatura en 2023, misma que recayó en manos del hoy mandatario.
Los tres hombres políticamente hablando con mayor poder en la entidad son prácticamente de la misma zona, el llamado “Triángulo Rojo”, sitio en donde paradójicamente se da el mayor robo de combustible en Puebla, primero de gasolina y ahora de gas.
Ese corredor es sin duda hoy el eje político de Puebla, con Armenta como gobernador del estado, Salomón como director del Instituto Nacional de Migración y Nacho como el coordinador de los senadores de Morena.
Los tres se disputan el poder y la hegemonía en el manejo de la entidad y prácticamente eran vecinos.
Coahuila, una bocanada de aire fresco para el PRI, pero nada más
Sin lugar a duda, el triunfo electoral que obtuvo el PRI en el estado de Coahuila, en donde hubo elecciones el domingo pasado para renovar al Congreso local, sin duda es una inyección de ánimo para este partido y sobre todo para su dirigente nacional, Alejandro “Alito” Moreno.
Sin embargo, el querer trasladar estos resultados a lo que pueda ocurrir en el 2027 no es real.
Cada entidad tiene sus propias características y en el caso de Puebla, el PRI prácticamente no existe, está muerto. La mayor parte de sus cuadros y exdirigentes se encuentran ya en Morena de la mano del gobernador Alejandro Armenta.
Los dos últimos gobernadores emanaron de ese partido político, Sergio Salomón y Alejandro Armenta.
Previo a esto, luego de la derrota del 2010, cuando el PRI perdió la gubernatura de Puebla, muchos de sus principales cuadros se alinearon con el PAN y con Rafael Moreno Valle, quien también había salido de las filas de este partido.
Es decir, el PRI de Puebla primero se fue al PAN y luego se alineó con Morena.
Hoy el PRI en la entidad en 2027 va a batallar para alcanzar el 3% de la votación. Sus números y su presencia son marginales.
Lo que sí puede hacer el tricolor es aliarse con el resto de la oposición en donde tengan fuerza para poder vencer a Morena.
Luego entonces, el triunfo del PRI en Coahuila es un buen resultado para este partido, pero nada más.
