Este fin de semana, Sergio Salomón Céspedes Peregrina festejó 30 años de matrimonio con su esposa Gabriela Bonilla Parra en una ceremonia de carácter familiar y simbólica, en la que ambos ratificaron sus votos matrimoniales. A diferencia de lo que sucede con muchos distinguidos integrantes de la 4T, la celebración se caracterizó por discreta y privada, con la presencia únicamente de familiares y amigos cercanos de la pareja.
A lo largo de tres décadas, Gaby y Sergio Salomón han consolidado no solo una relación muy estable, sino construido juntos una familia muy sólida, aspecto que estuvo presente en esta importante conmemoración. Aunque ciertamente acudieron algunos personajes de la política local y nacional, el encuentro no tuvo carácter de cónclave político, sino que se mantuvo como una celebración personal y familiar, muy íntima.
Entre los invitados al festejo del ex gobernador poblano y comisionado del Instituto Nacional de Migración, estuvieron los alcaldes de Puebla, José Chedraui Budib, y Tepeaca, Julián Alfredo Velázquez Romero, así como el coordinador de los diputados federales de Morena, Ricardo Monreal Ávila, quien solamente los acompañó durante la misa. La ceremonia religiosa, por cierto, estuvo a cargo del arzobispo de Puebla, monseñor Víctor Sánchez Espinosa, quien les dedicó un emotivo mensaje.
De bajo perfil y ajeno a los protagonismos –bien dicen que tan importante es ser gobernador como ser ex gobernador–, Sergio Salomón quiso que su fiesta no rompiera con los principios de austeridad y justa medianía asociados a la cuarta transformación. Ya se sabe lo que pasa con las pachangas donde corren la mejor champagne y las más onerosas viandas, esas en las que se hace alarde de riqueza y frivolidad, y si no, que le pregunten a César Yáñez.
El de Sergio Salomón y Gaby Bonilla fue un festejo muy, muy diferente, sin otra intención que celebrar la vida, la vida compartida, y el amor. Acompañados de sus seres queridos, la feliz pareja recibió felicitaciones por estas tres décadas de matrimonio y los mejores deseos para los años que están por venir.
