Uno de los personajes más oscuros de Puebla es el abogado y empresario Carlos Talavera Pérez, quien vuelve a cobrar notoriedad porque ha ocupado de manera ilegal los terrenos invadidos de la ex fábrica textil La Covadonga, en donde a partir de este viernes pretende instalar un tianguis de autos usados, así como un lugar de venta de tractocamiones y maquinaria pesada.
Lo hace sin importar que hay un litigio abierto por el delito de despojo de esos terrenos y que recientemente la justicia federal falló en contra de los invasores, quienes han construido inmuebles en esa zona al margen de la ley y buscaban un amparo para que las edificaciones no sean demolidas.
Como una muestra clara de la impunidad que hay en Puebla, Carlos Talavera ha anunciado la apertura del “Tianguis de Autos Villaverde, Morillotla”, con una extensa campaña publicitaria en redes sociales, como si no hubiera sendos procesos judiciales contra la invasión de tierras, mismos que fueron iniciados por la Fundación Julita y Antonio.
Talavera fue por muchos años un operador electoral al servicio del PRI y siempre está metido en problemas legales.
En los últimos 13 años ha pisado la cárcel en tres ocasiones, por los supuestos delitos de homicidio en defensa propia, por violar la Ley de Amparo y por daños y lesiones cometidas contra comerciantes del tianguis de San Martín Texmelucan. Por el tercer episodio purgó una pena de cinco años de prisión.
Aunque el hecho más relevante es que, el 14 de diciembre de 2025, perdió un pleito judicial que duró más de 10 años por haber ocupado de manera ilegal el predio de La Ciénega, en donde desarrolló el tianguis de autos de Villa Verde. El terreno fue recuperado por el ISSSTE y ahora en esa área se van a construir viviendas populares del Fovissste. Que por cierto este miércoles arrancó oficialmente dicho proyecto.
En la década de los años 1990, Carlos Talavera estuvo al servicio de los gobiernos del PRI para desestabilizar y agredir a dos objetivos claros: al primer gobierno de oposición en la capital del estado, que fue encabezado por el panista Gabriel Hinojosa Rivero, y la Unión Popular de Vendedores Ambulantes 28 de Octubre.
Es un personaje que siempre está metido en líos y al mismo tiempo, se tiene la sospecha de que es protegido del poder político en turno, ya que constantemente se libra de los procesos legales que se emprenden en su contra.
Ahora hay un aspecto que llama la atención. Carlos Talavera es padre de la joven Annete Michelle Talavera Herrera, quien es la directora del organismo público descentralizado Convenciones y Parques de Puebla, que depende del Gobierno del estado. Además, es diputada local suplente de Morena.
Todo hace suponer que sus problemas acaban dañando la imagen de su hija y que Carlos Talavera, en esta ocasión, no tiene el respaldo del Gobierno del estado, pues de lo contrario no lo habrían desalojado –por un mandato judicial– del predio de La Ciénega, acción que ocurrió hace ocho meses.
Le cambió la geografía al municipio de Puebla
En este espacio periodístico se ha documentado ampliamente que, desde hace tres años, grupos armados invadieron los terrenos que eran parte de La Covadonga, una fábrica textil que surgió a finales del siglo XIX. Y que al parecer hay una protección judicial a los autores de los despojos, ya que los juicios en su contra caminan más lento que un caracol.
A principios de este mes de julio, en una de las dos áreas invadidas de La Covadonga y que tiene una extensión de 5 mil metros cuadrados, se empezó a desplegar propaganda de que pronto habría la apertura de un tianguis de autos.
Fue hasta el 17 julio pasado que apareció un video de Carlos Talavera difundido en Facebook, en donde asume la autoría del proyecto de instalar un centro de compraventa de automotores ligeros y pesados en la zona de La Covadonga.
Es contradictorio en su mensaje que da en el primer video, ya que Talavera está ocupando un terreno que fue objeto del delito de despojo y, al mismo tiempo, invita a la gente a ir a ese lugar a comprar vehículos porque se ofrece “seguridad jurídica” de que los automotores no son robados. Es como “el pato tirándole a las escopetas”.
Un aspecto que resalta en la propaganda desplegada por Talavera es indicar que el tianguis se ubica en el municipio de Tenancingo, Tlaxcala, pese a que la colonia Agrícola Ignacio Zaragoza, que es donde está la zona en conflicto, lleva más de un siglo siendo parte del territorio del municipio de Puebla.
Lo que está haciendo Talavera es ceñirse a la estrategia que han usado los invasores de aparentar que el área es tlaxcalteca y no de Puebla, una situación que les ha ayudado a engañar a mucha gente para venderles predios de manera ilegal y que los contratos sean avalados, de manera “chueca”, por registradores y notarios de Tlaxcala.
Ahora es pertinente preguntarse: ¿los invasores han engañado a Carlos Talavera haciéndole creer que son los dueños legítimos del predio? Difícil creer en esta posibilidad.
¿O no será que Carlos Talavera les estaría vendiendo “protección” a los invasores? Tal vez sí.
