Cuitlatlán
Por:Fermín Alejandro García
Las posibilidades de Javier Lozano Alarcón de ser el próximo titular de la Secretaría General de Gobierno (SGG) se están diluyendo, ya que en el círculo cercano al gobernador electo, José Antonio Gali Fayad, se ha valorado que el carácter pendenciero del senador panista sería un factor de inestabilidad en la nueva administración estatal. Por esa razón se estaría buscando darle otro posible acomodo en el Poder Ejecutivo de Puebla.
Un factor que influyó mucho para que no se esté –por ahora– considerando viable la propuesta de incorporar a Lozano a la SGG es que en la pasada campaña electoral el político ex priista fue quien impulsó “la guerra sucia” contra la candidata del PRI, Blanca Alcalá Ruiz, pese a que Antonio Gali siempre estuvo en desacuerdo que se utilizara dicho recurso, pues las mediciones indicaban que no era necesario ese tipo de ataques y por el contrario, era un elemento de desmotivación para que la ciudadanía acudiera a las urnas, lo que acabó ocurriendo.
El intercambio de denuestos entre los equipos del PRI y la coalición Sigamos Adelante acabó golpeando, por igual, la imagen pública de los dos principales candidatos a la gubernatura y de sus familias, situación que generó malestar en el entorno cercano a Gali.
El empuje que el gobernador Rafael Moreno Valle Rosas y miembros del Comité Ejecutivo Nacional del PAN le están dando a Lozano para que sea considerado para ocupar la segunda posición en el Poder Ejecutivo no está resultando suficiente, ya que son más los elementos en contra que enfrenta el senador panista que las consideraciones positivas.
Incluso se sabe que se estaría valorando la posibilidad de buscar que el ex gobernador de Oaxaca, Diódoro Carrasco Altamirano, pudiera seguir al frente de la SGG durante el periodo de la llamada minigubernatura, como una manera de dar continuidad al trabajo político que ha desarrollado en los últimos meses. Aunque también se sabe que el político oaxaqueño está considerado para ser el puntero del equipo de promoción que utilizará Moreno Valle, una vez que deje el cargo de gobernador, para buscar obtener la candidatura presidencial del PAN.
Por ahora lo único que queda claro es que si Lozano no se logra colar a la SGG o la titularidad de otra secretaría, se frustrarán sus planes que tiene de utilizar su paso en el siguiente gobierno como plataforma para buscar ser candidato del PAN a la gubernatura en el año 2018.
Los que pueden repetir
Todo apunta que en la conformación del próximo gabinete estatal estará motivado por dos factores: por un lado dar continuidad a políticas públicas y proyectos que caminaron bien en el sexenio que está por concluir; y por otro lado, crear una idea de renovación política, consistente en designar a secretarios y subsecretarios que son parte del grupo de Antonio Gali Fayad y no son parte del morenovallismo.
Es decir, el proyecto es lograr una transición tersa, armónica, entre Moreno Valle y Gali Fayad, pero a su vez crear un ambiente de renovación, de cambio.
Se sabe que entre los nombres del actual gabinete que se ha estudiado la posibilidad de que pudieran repetir en el siguiente gobierno son los siguientes:
Roberto Antonio Trauwitz Echeguren al frente de la Secretaría de Turismo, dado que la actividad de este sector tuvo un fuerte crecimiento en el actual sexenio.
Se buscaría repetir la experiencia que se dio con Alejandro Cañedo Priesca, quien por petición de las agrupaciones de hoteleros y restauranteros, repitió en la Dirección de Turismo del municipio de Puebla, siendo el único funcionario que transitó en el mismo cargo entre las administraciones de Eduardo Rivera Pérez y Antonio Gali Fayad.
Otro personaje que podría repetir es Rodrigo Riestra Piña, encabezando la Secretaría de Desarrollo Rural, Sustentabilidad y Ordenamiento Territorial.
Una tercera posibilidad es la de Salvador Escobedo Zoletto, quien por ser médico –no un burócrata–, un panista tradicional y un hombre que se ha especializado en la administración de servicios hospitalarios, se cree que podría seguir al frente de la Secretaría de Salud.
Los anteriores nombres están siendo objeto de análisis. No está definido todavía que pudieran permanecer o salir con el cambio de gestión.
En cambio, lo que si ya están amarrados para continuar son: Víctor Carrancá, al frente de la Fiscalía General del Estado, ya que su nombramiento acaba hasta dentro de dos periodos gubernamentales, y Gerardo Islas Maldonado, el titular de la Secretaría de Desarrollo Social.
En el caso de Gerardo Islas su inclusión en Desarrollo Social ya fue parte de un acuerdo entre Antonio Gali Fayad y Rafael Moreno Valle Rosas.
Esa designación fue para dar un espacio al Partido Nueva Alianza por su coalición con el PAN en el actual proceso electoral, luego de que Islas dirigió a dicha fuerza política en los últimos años.
Se le puso es ese puesto para medirlo y determinar si tendrá la capacidad de ser el secretario de Desarrollo Social del siguiente gobierno.
Es decir, si Gerardo Islas no es ratificado Gali para la próxima administración será resultado de que se haya considerado ineficiente su desempeño durante los últimos meses que le quedan al actual sexenio. Una posibilidad que no parece remota, ya que este personaje sabe de desarrollo social lo que este columnista sabe de física cuántica.
