Palou, el reencuentro
Con la humildad y modestia que son propias de los hombres sabios y nobles, y agobiado por las elogiosas alusiones a su persona, el maestro Pedro Ángel Palou Pérez sólo alcanzó a balbucear: “Ese que dicen que soy, yo no soy; lo inventaron por la generosidad de mis amigos”. Ante el micrófono y muy emocionado, antes había narrado cómo fue que en la década de los años cuarenta del siglo pasado llegó a Puebla procedente de su natal Orizaba “con dos valijas a cuestas; una con poca ropa y la otra llena de incógnitas e ilusiones”. Y como remate, dijo: “Hoy, […]
