La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que la economía mexicana “va bien” y anticipó que tendrá un mayor impulso durante la segunda mitad de 2026, luego de que el peso mexicano rompiera la barrera de las 17 unidades por dólar.
Durante su conferencia matutina de este viernes, la mandataria destacó que el tipo de cambio llegó a ubicarse en 16.98 pesos por dólar, un nivel que no se observaba desde 2024, y relacionó el escenario económico con el arranque de diversos proyectos de infraestructura pública.
“Les dije que el segundo semestre iba a despegar más la economía porque están iniciando muchas obras públicas que por distintas razones, sobre todo burocráticas, se retrasaron”, afirmó.
Sheinbaum agregó: “Vamos bien y cada mes va a estar mejor”.
El peso vuelve a niveles que no tocaba desde 2024
El comportamiento del mercado cambiario fue uno de los principales argumentos de la presidenta.
El tipo de cambio mayorista llegó durante la jornada a 16.98 pesos por dólar, aunque posteriormente el peso moderó parte de su avance y el dólar volvió a ubicarse por encima de las 17 unidades. El movimiento representó una apreciación de aproximadamente 5.7% del peso en lo que va de 2026, de acuerdo con reportes de mercado.
Especialistas citados por El Financiero explicaron que entre los factores que han favorecido al peso se encuentran las operaciones conocidas como carry trade, en las que inversionistas buscan aprovechar los diferenciales de tasas de interés entre países. También han influido las expectativas sobre las decisiones futuras de la Reserva Federal de Estados Unidos.
Por ello, aunque un peso fuerte representa un dato favorable para algunos sectores —como importadores y empresas con obligaciones en dólares—, el tipo de cambio por sí solo no determina el desempeño de toda la economía mexicana.
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La economía sí rebotó en el segundo trimestre
El optimismo de la presidenta ocurre después de que el Producto Interno Bruto (PIB) de México creciera 1.5% durante el segundo trimestre de 2026 respecto al trimestre previo, de acuerdo con datos del Inegi.
Se trató del crecimiento trimestral más elevado desde finales de 2020. Las actividades primarias avanzaron 7.3% entre abril y junio, mientras que otros sectores también mostraron una recuperación después de la debilidad registrada a comienzos del año.
El resultado representó un cambio respecto al primer trimestre, cuando la economía había mostrado una contracción. Sin embargo, especialistas han advertido que el dato debe analizarse con cautela antes de concluir que México entró en una fase de crecimiento sostenido.
Citi, por ejemplo, mantuvo una previsión de 1.3% de crecimiento para todo 2026 y señaló que, pese al repunte trimestral, existen señales de pérdida de impulso.
Obra pública, la apuesta para el segundo semestre
El gobierno federal busca que el inicio de proyectos de infraestructura se convierta en uno de los principales motores de la actividad económica durante la segunda mitad del año.
Sheinbaum ha señalado en distintas ocasiones que su administración contempla inversiones en carreteras, trenes de pasajeros, puertos, aeropuertos, agua, vivienda y energía, con participación tanto pública como privada.
En mayo de 2025, la presidenta informó que el gobierno federal contemplaba 369 mil millones de pesos para infraestructura carretera durante el sexenio, con proyectos destinados a mejorar la conectividad y generar empleos.
Ahora, la mandataria sostiene que parte de las obras que tuvieron retrasos por procesos administrativos comenzarán a reflejarse en mayor actividad económica durante el segundo semestre de 2026.
La expectativa oficial es que el gasto en infraestructura genere actividad en sectores como construcción, transporte, manufactura y servicios, además de favorecer la generación de empleos.
Un escenario económico con señales mixtas
Aunque los datos recientes ofrecen elementos positivos, el panorama económico no es completamente uniforme.
El crecimiento de 1.5% del PIB en el segundo trimestre marcó una recuperación importante, pero el desempeño anual todavía enfrenta retos relacionados con la inversión, el comercio exterior y la incertidumbre económica internacional.
La producción industrial también registró un avance en junio, de acuerdo con datos del INEGI, aunque el comportamiento de las manufacturas y la construcción ha mostrado altibajos durante el año.
En este contexto, el gobierno de Sheinbaum apuesta por que la inversión pública y la puesta en marcha de proyectos de infraestructura ayuden a consolidar el repunte observado durante el segundo trimestre.
La presidenta, por su parte, mantiene una lectura optimista y sostiene que los próximos meses permitirán observar con mayor claridad el efecto de esas inversiones.
“Vamos bien y cada mes va a estar mejor”, afirmó al referirse tanto al comportamiento del peso como a sus expectativas para la economía mexicana.
