La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó abrir la conferencia mañanera a un espacio de réplica para el Partido Acción Nacional (PAN) y respondió a la petición de la oposición con una propuesta directa: que los panistas realicen su propia conferencia de prensa.
“Que den su conferencia de prensa… que construyan su propio espacio”, planteó la mandataria durante su conferencia matutina de este jueves.
Sheinbaum sostuvo que la conferencia presidencial es un espacio de información y debate público, por lo que consideró que los partidos de oposición no necesitan utilizar ese mismo foro para presentar sus posiciones.
PAN busca derecho de réplica en la mañanera
El conflicto comenzó después de que el dirigente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, anunciara que su partido impulsaría una iniciativa para regular el derecho de réplica en las conferencias presidenciales.
La propuesta plantea que personas y representantes de la oposición puedan responder cuando desde la mañanera se difundan señalamientos o información que consideren falsa, imprecisa o tendenciosa. El PAN ha planteado incluso que la respuesta pueda realizarse en tiempo real.
Romero argumentó que la mañanera concentra una capacidad de difusión desproporcionada y acusó al Gobierno federal de utilizar el espacio para descalificar a opositores.
El dirigente panista sostuvo que, si el gobierno exige mecanismos de réplica a los medios privados, también debería existir una vía para responder a las declaraciones emitidas desde Palacio Nacional.
La propuesta surgió en medio de una discusión más amplia sobre los derechos de las audiencias y la regulación de los contenidos en radio y televisión, un debate que actualmente se encuentra abierto a consulta pública.
“Ellos tienen sus espacios”, responde Sheinbaum
Frente a la exigencia panista, Sheinbaum argumentó que los integrantes de la oposición ya cuentan con acceso a medios de comunicación, redes sociales y otros canales para expresar sus posturas.
La presidenta cuestionó que el PAN pretenda utilizar el espacio presidencial para responder a lo que se plantea durante la conferencia y señaló que, si el partido considera necesario comunicar su propia versión de los hechos, puede organizar su propio encuentro con medios.
La mandataria insistió en que cada fuerza política puede construir sus propios espacios de comunicación y negó que exista la necesidad de incorporar un segmento específico para la oposición dentro de la mañanera.
Video: Redes sociales
Su respuesta ocurre después de varios días de confrontación entre el oficialismo y Acción Nacional por el papel de la conferencia presidencial y los límites de la comunicación gubernamental.
El debate por la información y las noticias falsas
Durante la misma conferencia, Sheinbaum presentó resultados de un Estudio Nacional de Opinión Pública de De las Heras relacionado con la protección de audiencias y la regulación de redes sociales para menores.
Uno de los datos que destacó fue que 79% de las personas consultadas está de acuerdo con que el gobierno sancione a medios de comunicación que busquen engañar a sus audiencias mediante noticias falsas.
Sin embargo, la propia presidenta hizo una precisión: el gobierno federal no está proponiendo sancionar a los medios por difundir noticias falsas.
Sheinbaum explicó que los lineamientos que actualmente están en discusión contemplan mecanismos vinculados con los derechos de las audiencias, como que los concesionarios cuenten con un código de ética, un defensor de las audiencias y mecanismos para recibir quejas.
El contraste resulta relevante porque el PAN ha cuestionado precisamente estos nuevos lineamientos y ha advertido sobre posibles riesgos para la libertad de expresión.
Diferenciar información, opinión y publicidad
Otro resultado de la encuesta presentado por Sheinbaum se relacionó con la manera en que los medios identifican sus contenidos.
De acuerdo con el estudio, 64% de los encuestados considera “muy importante” que los programas de radio y televisión distingan claramente entre una noticia, una opinión del comunicador y un contenido pagado o publicitario.
Además, 62% de las personas consultadas consideró que los nuevos lineamientos tienen como objetivo que los medios informen de manera clara y objetiva, mientras que 28% consideró que su propósito es censurar a los medios.
Sheinbaum utilizó estos resultados para cuestionar la narrativa de que las nuevas reglas tengan como objetivo establecer censura sobre los medios de comunicación.
Una discusión que ya llegó al Congreso
La disputa entre el PAN y el Gobierno federal ocurre mientras la propuesta de Acción Nacional avanza como un nuevo frente de discusión legislativa.
El partido pretende que el derecho de réplica tenga una aplicación específica frente a las conferencias presidenciales, al considerar que la difusión y alcance de las mañaneras generan una situación distinta a la de una declaración convencional de un funcionario.
Para el PAN, el objetivo es establecer un mecanismo formal que permita contrastar desde el propio espacio presidencial las declaraciones que una persona considere falsas o inexactas.
Desde Morena, en cambio, se ha rechazado la propuesta y se ha defendido la mañanera como un mecanismo de comunicación directa entre el Gobierno y la ciudadanía.
La discusión también recupera un debate jurídico que no es nuevo. En años anteriores ya se han presentado controversias relacionadas con el derecho de réplica frente a declaraciones realizadas durante las conferencias presidenciales, incluida una disputa que llegó a la Suprema Corte por la negativa de otorgar ese mecanismo ante declaraciones realizadas en una mañanera.
El choque va más allá de una conferencia
Lo que comenzó como una petición del PAN para contar con un mecanismo de réplica terminó incorporándose a una discusión mucho más amplia sobre libertad de expresión, derecho a la información, responsabilidad de los medios y comunicación gubernamental.
Mientras Acción Nacional sostiene que la Presidencia debe someterse también a mecanismos de contraste cuando emite señalamientos desde un espacio oficial, Sheinbaum defiende la mañanera como un foro propio del Gobierno para informar y debatir públicamente.
La presidenta ya fijó su postura: no abrirá la conferencia para que el PAN ejerza el derecho de réplica que reclama y, en cambio, invitó a los panistas a construir su propio espacio de comunicación.
La disputa, sin embargo, no termina con esa negativa. La iniciativa panista deberá ahora enfrentarse al debate legislativo, mientras continúa la discusión sobre los derechos de las audiencias y las reglas que deben aplicarse a los distintos actores que participan en el espacio público.
