La presidenta Claudia Sheinbaum reafirmó que la relación entre México y Estados Unidos se mantiene en un marco de respeto, coordinación y sin subordinación, al tiempo que reconoció el trabajo del embajador estadounidense en el país y condenó la violencia política tras el reciente ataque contra Donald Trump.
Durante la conferencia matutina de este lunes 27 de abril, la mandataria delineó la postura de su gobierno en dos frentes: la cooperación bilateral en seguridad y política exterior, y el rechazo a la violencia como mecanismo de resolución de conflictos.
Reconocimiento al embajador de Estados Unidos
Sheinbaum destacó la relación diplomática con el embajador Ronald Johnson, subrayando que hasta el momento no existe ninguna inconformidad por parte del gobierno mexicano hacia su labor.
Por el contrario, reconoció su disposición para colaborar en temas clave de la agenda bilateral, entre ellos:
- Gestión del agua entre México y Estados Unidos
- Atención al problema del gusano barrenador
- Coordinación ante afectaciones en el transporte
“Hasta ahora la verdad el embajador ha tenido una buena actitud con el gobierno de México, hay que reconocerlo”, afirmó.
Cooperación sí, subordinación no
El posicionamiento se da en un contexto marcado por la controversia en Chihuahua, donde se investiga la presencia de agentes de la CIA en un operativo sin notificación al gobierno federal.
Ante ello, Sheinbaum insistió en que la colaboración con Estados Unidos debe mantenerse, pero bajo condiciones claras:
- Coordinación institucional
- Respeto a la soberanía nacional
- Relación entre iguales
“Sigamos con la coordinación, pero en un marco de respeto. Siempre nosotros tenemos una relación de iguales… la época de subordinación quedó atrás”.
La mandataria vinculó esta postura con el proyecto político de la llamada Cuarta Transformación, al señalar que se ha recuperado “la dignidad del pueblo de México” en la política exterior.
Condena a la violencia política tras ataque a Trump
En otro tema, la presidenta se pronunció sobre el ataque ocurrido el pasado sábado contra el expresidente estadounidense Donald Trump, al condenar cualquier forma de violencia en la vida pública.
“Debemos estar en contra siempre de la violencia, la violencia política para resolver problemas”.
Sheinbaum enfatizó que la democracia es el mecanismo legítimo para dirimir diferencias, y que los hechos violentos no deben tener cabida en los sistemas políticos.
En paralelo, su condena a la violencia política refuerza una narrativa que busca colocar a la democracia como eje central, tanto en la relación exterior como en la vida pública interna, en un contexto global donde los episodios de tensión y confrontación van en aumento.
