Arabia Saudita y Egipto reforzaron este martes su coordinación ante el deterioro de la seguridad en el mar Rojo, en momentos en que los ataques de los hutíes desde Yemen amenazan una de las principales rutas marítimas para el comercio y el transporte de petróleo.
El príncipe heredero saudita, Mohammed bin Salman, se reunió en El Cairo con el presidente egipcio, Abdel Fattah el-Sisi, durante una visita centrada, entre otros asuntos, en la seguridad regional y la navegación por el mar Rojo. Reuters informó que ambos dirigentes subrayaron la necesidad de garantizar una navegación “libre y segura” en la zona.
El encuentro ocurre después de una serie de ataques atribuidos a los hutíes, movimiento respaldado por Irán, contra intereses y embarcaciones vinculadas con Arabia Saudita.
Una ruta clave para el petróleo
La preocupación no se limita a Arabia Saudita.
En el extremo sur del mar Rojo se encuentra el estrecho de Bab el-Mandeb, un paso marítimo estratégico que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y que resulta fundamental para las rutas entre Europa, Asia y Medio Oriente.
Los recientes avances militares de los hutíes en la costa del mar Rojo han elevado la preocupación sobre la seguridad de esa vía. Reuters reportó que el grupo llegó a la estratégica isla de Perim, ubicada en el estrecho de Bab el-Mandeb, mientras fuentes yemeníes señalaron que los hutíes buscaban ampliar su control sobre la zona.
La importancia de la ruta radica en que cualquier interrupción puede obligar a los barcos a modificar sus trayectos, aumentando tiempos de navegación, consumo de combustible y costos de transporte.
El diario El País reportó este martes que varias navieras han optado por rodear África ante el deterioro de las condiciones en el mar Rojo, una alternativa que incrementa los costos operativos.
Egipto también está bajo presión
Para Egipto, el problema tiene una dimensión económica adicional.
El país controla el Canal de Suez, una de las principales vías artificiales para el transporte marítimo mundial. Una caída en el tránsito por el mar Rojo significa menos barcos que utilizan el canal y, por tanto, menores ingresos para El Cairo.
Al Jazeera señaló que los ingresos egipcios por el Canal de Suez han caído en aproximadamente 7 mil millones de dólares durante los últimos dos años, en medio de las alteraciones provocadas por la crisis regional.
Por ello, la estabilidad del mar Rojo interesa directamente a ambos gobiernos, aunque por razones diferentes: Arabia Saudita necesita proteger sus rutas energéticas y Egipto necesita preservar el tráfico que alimenta al Canal de Suez.
La crisis se extiende en Yemen
Los ataques forman parte de una escalada más amplia de la guerra en Yemen.
Associated Press reportó que durante la última semana más de 500 personas han muerto y cerca de 94 mil han sido desplazadas en medio de la intensificación de los combates. La ofensiva también ha reavivado un conflicto que permanecía relativamente contenido desde la tregua de 2022.
Los hutíes han justificado sus ataques como parte de su confrontación regional, mientras Arabia Saudita enfrenta la decisión de responder militarmente o buscar mecanismos diplomáticos para contener la amenaza.
En los últimos días, Riad ha reportado ataques contra distintos objetivos en su territorio. Reuters informó que los hutíes anunciaron varias operaciones contra Arabia Saudita durante la última semana, en un contexto de creciente tensión regional.
¿Qué puede pasar con el petróleo?
El punto que mantiene la atención de los mercados es la posibilidad de que las interrupciones en las rutas marítimas terminen afectando el suministro mundial.
Arabia Saudita es uno de los mayores productores de petróleo del planeta, por lo que cualquier problema que dificulte la salida de su crudo puede tener consecuencias internacionales.
Reuters ya había advertido que un mayor control hutí sobre Bab el-Mandeb podría convertirse en un nuevo factor de presión sobre el mercado petrolero, especialmente porque la región enfrenta simultáneamente problemas de navegación en otras rutas estratégicas.
No significa que exista automáticamente una escasez mundial de petróleo, pero sí que una interrupción prolongada de las rutas puede incrementar los costos y aumentar la volatilidad de los precios.
Una alianza que busca contener la crisis
Egipto y Arabia Saudita son aliados regionales y mantienen una estrecha relación política y económica.
La reunión de este martes ocurre en un momento en que ambos gobiernos enfrentan consecuencias directas de la expansión del conflicto.
Riad necesita proteger sus exportaciones y su infraestructura energética; El Cairo necesita mantener abierto el Canal de Suez.
Por ahora, la posición expresada públicamente por ambos gobiernos se concentra en la necesidad de garantizar la libertad y seguridad de navegación en el mar Rojo, mientras continúa la presión internacional para evitar una mayor expansión del conflicto.
La evolución de los ataques hutíes y la respuesta de Arabia Saudita serán determinantes para saber si la crisis permanece concentrada en la región o comienza a generar efectos mayores sobre el petróleo, el comercio marítimo y las cadenas de suministro internacionales.
