El presidente Donald Trump firmó este jueves una orden ejecutiva destinada a reforzar los controles en importaciones y procesos aduaneros, con el objetivo principal de cerrar los vacíos regulatorios que redes criminales han venido aprovechando para introducir mercancías ilícitas a Estados Unidos.
La medida, titulada “Protección de la Frontera Comercial y Seguridad Aduanera”, busca endurecer las revisiones de importaciones, aumentar la verificación de origen de productos y eliminar lagunas que permitían el ingreso de mercancías procedentes de países con bajos estándares de control o mediante triangulación fraudulenta.
“Durante años, criminales y países que no juegan limpio han abusado de nuestro sistema aduanero. Eso se acabó hoy. Vamos a cerrar todas las puertas traseras que han usado para inundar nuestro país con mercancía ilegal”, declaró Trump durante la firma de la orden en la Casa Blanca.
Entre las principales disposiciones de la orden ejecutiva destacan:
- Mayor escrutinio y requisitos de documentación para importaciones provenientes de naciones con alto riesgo de lavado o contrabando
- Obligación de verificación física y digital más estricta en puertos y aeropuertos
- Refuerzo de la cooperación entre Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), el Departamento de Justicia y agencias de inteligencia
- Sanciones más severas a empresas e intermediarios que no cumplan con los nuevos estándares de trazabilidad
Funcionarios de la administración indicaron que uno de los principales objetivos es combatir el ingreso de fentanilo, precursores químicos, mercancía falsificada y productos vinculados a redes de tráfico humano y crimen organizado transnacional.
