La reubicación de las 30 ballenas belugas que permanecían en el clausurado parque Marineland, en Ontario, Canadá, dio su primer paso con el traslado de seis ejemplares a nuevas instalaciones en San Antonio, Texas, y Chicago, Illinois, como parte de una operación internacional que distribuirá a los cetáceos entre cuatro centros especializados de Estados Unidos y uno de España.
Los primeros animales fueron movilizados mediante un complejo operativo que combinó transporte terrestre y aéreo, bajo la supervisión de veterinarios, biólogos marinos y especialistas en bienestar animal. Cuatro hembras —Sierra, Acadia, Osiris y Lillooet— fueron trasladadas al Shedd Aquarium de Chicago, mientras que los machos Bertie Botts y Frankie llegaron a SeaWorld San Antonio, donde permanecerán en cuarentena y bajo observación antes de integrarse a sus nuevos grupos sociales.
La operación forma parte de un programa que contempla el traslado de las 24 belugas restantes a Georgia Aquarium, SeaWorld San Diego, Shedd Aquarium y SeaWorld San Antonio, en Estados Unidos, así como al Oceanogràfic de Valencia, España, instituciones acreditadas que participarán en el proceso durante los próximos meses.
Una carrera contrarreloj para evitar un desenlace fatal
El traslado comenzó después de que las autoridades canadienses y estadounidenses autorizaran la exportación de los animales, luego de meses de evaluaciones veterinarias y revisiones sobre las condiciones del plan de transporte.
La urgencia de la operación aumentó tras conocerse que Marineland había advertido que, sin apoyo financiero o permisos para reubicar a los animales, podría verse obligado a sacrificar a las belugas, debido a la imposibilidad de mantenerlas tras el cierre del parque. Esa posibilidad movilizó a acuarios, organizaciones de conservación y autoridades de ambos países para coordinar el rescate.
Steve Aibel, vicepresidente de Operaciones Zoológicas de SeaWorld San Antonio, destacó que la llegada de las belugas representa el resultado de casi dos años de coordinación internacional, y aseguró que los ejemplares recibirán atención especializada durante su adaptación.
Por su parte, el Shedd Aquarium informó que las cuatro hembras permanecerán bajo monitoreo permanente para evaluar su estado de salud y facilitar su integración con el resto de la población de belugas del recinto.
El cierre de Marineland y la polémica por el cautiverio
El parque Marineland, ubicado en Niagara Falls, fue durante décadas uno de los mayores centros de exhibición de cetáceos en Canadá. Sin embargo, enfrentó fuertes cuestionamientos por parte de organizaciones defensoras de los animales debido a las condiciones de cautiverio y al fallecimiento de numerosos ejemplares en los últimos años.
Tras el cierre del complejo en 2024, la situación de las belugas se volvió incierta. Inicialmente, la empresa buscó trasladarlas a un parque temático en China, pero el gobierno canadiense rechazó esa propuesta, al considerar que contravenía la legislación nacional sobre cetáceos. Posteriormente, se autorizó su reubicación en instituciones acreditadas de Estados Unidos y España.
Antecedentes
La reubicación se desarrolla en el contexto de la Ley para Poner Fin al Cautiverio de Ballenas y Delfines, aprobada en Canadá en 2019, que prohíbe la reproducción y adquisición de nuevos cetáceos con fines de entretenimiento, aunque permite que los ejemplares ya existentes permanezcan bajo cuidado humano mientras se determina su destino.
Especialistas consideran que el traslado de las 30 belugas representa una de las mayores operaciones de reubicación de cetáceos en cautiverio realizadas en Norteamérica, debido a la logística, las evaluaciones médicas y la coordinación internacional que requiere garantizar el bienestar de cada animal durante el proceso.

