El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) respondió este jueves a las críticas de la congresista republicana María Elvira Salazar contra la política migratoria de la administración de Donald Trump y aseguró que no habrá una amnistía para los inmigrantes que se encuentran ilegalmente en el país.
La respuesta del DHS llegó después de que Salazar difundiera un mensaje en video en el que afirmó que las políticas migratorias del gobierno “han ido demasiado lejos” y pidió al presidente reconsiderar el alcance de los operativos de detención y deportación.
“Bajo el liderazgo del presidente Trump y del secretario Mullin, NO habrá amnistía para los inmigrantes ilegales. Ni ahora ni nunca”, declaró un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional, según la respuesta difundida por Fox News y retomada por distintos medios.
El DHS añadió que la administración mantiene como prioridad cumplir con la política de deportaciones prometida por Trump durante su campaña presidencial.
“DHS está enfocado en llevar a cabo la campaña de deportaciones masivas más histórica en la historia de Estados Unidos, tal como lo prometió Trump”, sostuvo el portavoz.
“Le guste o no” a Salazar
La dependencia federal no se limitó a defender su política migratoria, sino que respondió directamente a la congresista de Florida.
“Le guste o no a la congresista Salazar, los hombres y mujeres de ICE están haciendo cumplir las leyes aprobadas por el Congreso”, afirmó el portavoz del DHS.
La dependencia insistió en que no pretende modificar su estrategia como consecuencia de las críticas de la legisladora y sostuvo que las autoridades continuarán aplicando las leyes migratorias vigentes.
El mensaje también planteó que, desde la perspectiva del gobierno, las alternativas para quienes se encuentran ilegalmente en Estados Unidos son abandonar el país por medio de una deportación o acogerse al programa de autodeportación impulsado por la administración.
El DHS ha ofrecido un pago de hasta 3 mil dólares a determinados inmigrantes que decidan abandonar voluntariamente Estados Unidos.
¿Qué dijo María Elvira Salazar?
La declaración del DHS respondió a un mensaje publicado por María Elvira Salazar, representante republicana por Florida, quien cuestionó públicamente la estrategia migratoria de Trump.
En un video grabado frente a la Casa Blanca y difundido en inglés y español, la congresista dijo que las políticas migratorias del presidente “han ido demasiado lejos”.
Salazar señaló que durante julio el gobierno detuvo a unas 50 mil personas y afirmó que aproximadamente la mitad no tenía antecedentes penales. Reuters también reportó que la congresista utilizó esa cifra para argumentar que la estrategia de aplicación de las leyes migratorias estaba afectando a personas sin historial criminal.
“Señor presidente, sus políticas migratorias han ido demasiado lejos”, dijo Salazar, quien también advirtió que los asesores del mandatario podrían estar proporcionándole información que no refleja el impacto de las medidas en las comunidades hispanas.
La republicana añadió que no estaba pidiendo una amnistía, sino una política que permitiera a determinados inmigrantes llevar una vida digna en Estados Unidos.
“No estoy hablando de amnistía”, afirmó Salazar en el mensaje, de acuerdo con los reportes sobre sus declaraciones.
El conflicto alrededor del Dignity Act
La posición de Salazar tiene como antecedente su impulso a una reforma migratoria conocida como Dignity Act, presentada de manera bipartidista junto con la demócrata Veronica Escobar.
La iniciativa busca modificar el sistema migratorio estadounidense, reforzar la seguridad fronteriza y establecer mecanismos para que determinados inmigrantes que cumplen requisitos puedan obtener un estatus legal.
De acuerdo con la página oficial de Salazar en la Cámara de Representantes, el proyecto fue presentado el 15 de julio de 2025 y plantea, entre otros objetivos, reforzar la frontera y reformar el sistema de asilo.
El proyecto ha provocado una disputa sobre el significado de “amnistía”. Un análisis de PolitiFact publicado por WLRN señaló que la propuesta contempla un nuevo estatus legal renovable para determinados inmigrantes que cumplen condiciones específicas, entre ellas pagar multas y superar verificaciones de antecedentes penales. Algunos críticos republicanos consideran que permitir la permanencia legal de inmigrantes que entraron o permanecen ilegalmente equivale a una amnistía, mientras que sus promotores rechazan esa caracterización.
Por ello, la confrontación de este jueves no representa solamente una diferencia sobre los operativos de ICE, sino también sobre qué tipo de reforma migratoria podría aceptar el Partido Republicano.
Trump mantiene el enfoque de deportaciones
La administración Trump convirtió la reducción de la inmigración irregular y el incremento de las deportaciones en uno de los ejes de su política desde el regreso del mandatario a la Casa Blanca.
Reuters reportó en marzo que el Departamento de Seguridad Nacional había aumentado ligeramente su plantilla mientras otras dependencias federales reducían personal, en parte porque Trump había colocado como prioridad el arresto y deportación de inmigrantes.
En ese contexto, ICE ha ampliado sus operaciones y el gobierno ha defendido públicamente la estrategia como una aplicación de las leyes migratorias aprobadas por el Congreso.
Salazar, por su parte, ha comenzado a marcar públicamente diferencias con el enfoque de la administración. Reuters describió sus declaraciones de este jueves como una ruptura pública con Trump respecto a las tácticas utilizadas en la aplicación de las leyes migratorias.
Una disputa dentro del Partido Republicano
El intercambio entre Salazar y el DHS ocurre en un momento en que otros republicanos también han expresado reservas sobre determinados aspectos de la política migratoria de Trump.
Salazar representa un distrito del sur de Florida con una importante población hispana y ha advertido que las acciones migratorias pueden generar rechazo entre votantes latinos que respaldaron a Trump en 2024. Reuters reportó que la congresista sostuvo que algunos de esos electores se sienten traicionados por las actuales políticas migratorias.
El DHS, en cambio, mantiene una posición inequívoca: la prioridad seguirá siendo hacer cumplir las leyes migratorias y ejecutar la campaña de deportaciones de la administración, sin abrir una vía de amnistía para quienes permanecen ilegalmente en Estados Unidos.
La disputa deja así expuesta una diferencia política dentro del propio Partido Republicano: mientras la administración defiende una estrategia centrada en deportaciones y aplicación estricta de las leyes migratorias, Salazar plantea públicamente la necesidad de modificar el enfoque y avanzar hacia una solución legislativa para determinados inmigrantes que cumplen requisitos.
