El primer ministro de Canadá, Mark Carney, respaldó este jueves una propuesta para estrechar de manera significativa la relación de su país con la Unión Europea (UE), una iniciativa que provocó una nueva advertencia comercial del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Durante un discurso ante el Parlamento Europeo, Carney apoyó la posibilidad de que Canadá se convierta en el primer “miembro asociado” de la Unión Europea, una figura que todavía tendría que ser definida y aprobada y que no equivaldría a una adhesión plena al bloque.
Canada is building a deeper alliance with the EU so that we may write our own futures — with our values, and our ambitions. pic.twitter.com/rzIvRZhDJO
— Mark Carney (@MarkJCarney) September 17, 2026
La propuesta fue planteada un día antes por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, durante su discurso sobre el estado de la Unión. Carney señaló que Canadá está dispuesto a avanzar hacia una relación mucho más integrada con Europa en áreas como comercio, energía, defensa, tecnología y minerales críticos.
Trump amenaza con nuevos aranceles
La iniciativa provocó una reacción de Donald Trump, quien calificó de “ridícula” la posibilidad de que Canadá se acerque formalmente a la Unión Europea.
El presidente estadounidense advirtió que podría imponer “aranceles muy serios” a Europa o incluso limitar el comercio con el bloque si considera que la iniciativa representa un acto hostil contra Estados Unidos.
Trump condicionó su respuesta a la intención que, a su juicio, exista detrás del proyecto. Si se trata de una iniciativa con una intención negativa hacia Estados Unidos, dijo, su gobierno podría responder comercialmente.
La amenaza abre un nuevo frente en las tensiones comerciales entre Washington, Ottawa y Bruselas, después de meses de disputas por los aranceles estadounidenses y por las condiciones de intercambio entre Estados Unidos y sus principales socios comerciales.
Canadá busca reducir su dependencia de EU
En su intervención ante los legisladores europeos, Carney defendió la necesidad de que Canadá diversifique sus relaciones económicas y estratégicas.
“Canadá y Europa no somos aliados de buen tiempo”, afirmó el primer ministro, al destacar los vínculos entre ambas partes y defender una cooperación más profunda.
Carney sostuvo que el objetivo no es crear un bloque dirigido contra Estados Unidos, sino aumentar la capacidad de Canadá y Europa para proteger sus mercados, sus cadenas de suministro y su autonomía.
“No estamos proponiendo un tercer bloque para convertirnos en un rival de las grandes potencias”, señaló Carney, de acuerdo con el discurso oficial difundido por el gobierno canadiense.
El primer ministro planteó una relación que permita ampliar la cooperación en minerales críticos, defensa, inteligencia artificial, energía, servicios financieros, investigación y comercio digital.
The alliance between Canada and Europe is not defined by what we oppose. It is about what we are for: freedom, solidarity, prosperity, sustainability. An alliance strong enough so that no one can dictate our choices.
Europe and Canada are each strong. Europe and Canada are even… pic.twitter.com/RW85Z0EauJ
— Mark Carney (@MarkJCarney) September 17, 2026
¿Qué significa ser miembro asociado de la UE?
La propuesta todavía no tiene una estructura jurídica definida.
Canadá no está buscando convertirse en miembro pleno de la Unión Europea, sino establecer una nueva modalidad de asociación que permita una integración más profunda en determinados sectores.
Carney reconoció que el concepto de “miembro asociado” todavía debe ser desarrollado conjuntamente. La propuesta tendría que recibir el respaldo tanto de Canadá como de los países que integran la Unión Europea.
El proyecto busca aprovechar las fortalezas de ambos lados del Atlántico. Canadá cuenta con importantes reservas de minerales críticos, recursos energéticos y capacidades en inteligencia artificial, tecnología espacial y computación cuántica, mientras que la UE aporta un mercado de gran tamaño, capacidad industrial, investigación y capacidad para establecer estándares internacionales.
Una relación que ya se está ampliando
El acercamiento entre Canadá y Europa no comenzó esta semana.
Ottawa y Bruselas ya cuentan con el Acuerdo Económico y Comercial Global (CETA) y en junio pasado anunciaron una nueva asociación estratégica para ampliar la cooperación en comercio, tecnología, energía y seguridad.
Además, Canadá se convirtió en el primer país no europeo en incorporarse a la iniciativa europea SAFE, destinada a fortalecer las capacidades de defensa del continente.
El gobierno de Carney señaló este jueves que el comercio entre Canadá y la Unión Europea alcanzó aproximadamente 178 mil millones de dólares canadienses en bienes y servicios durante 2025, lo que convierte al bloque europeo en el segundo socio comercial global de Canadá.
La disputa comercial con Estados Unidos
El acercamiento con Europa ocurre mientras Canadá y Estados Unidos mantienen una relación comercial marcada por las tensiones generadas por la política arancelaria de Trump.
El mandatario estadounidense ha utilizado en repetidas ocasiones los aranceles como herramienta de presión comercial y ha criticado las condiciones bajo las cuales Canadá comercia con Estados Unidos.
En este contexto, Ottawa ha buscado ampliar sus vínculos con otros mercados para reducir su exposición a las decisiones comerciales de Washington.
Reuters señaló que las tensiones con Estados Unidos, junto con la guerra en Ucrania y una China cada vez más asertiva, han contribuido a que Canadá y la Unión Europea busquen profundizar su cooperación.
Europa rechaza que el acercamiento sea contra Washington
La Unión Europea también ha rechazado la interpretación de que la propuesta canadiense constituya una alianza dirigida contra Estados Unidos.
La Comisión Europea sostiene que una relación más estrecha con Canadá busca fortalecer la cooperación entre socios, particularmente en un contexto internacional marcado por tensiones comerciales, problemas de seguridad y cambios en las cadenas de suministro.
Funcionarios europeos también han defendido el derecho del bloque a establecer sus propias relaciones internacionales.
Por ahora, la propuesta de asociación entre Canadá y la UE apenas comienza a tomar forma. La iniciativa tendrá que ser negociada y definida antes de determinar qué derechos, obligaciones y áreas de integración tendría Canadá.
Mientras Ottawa y Bruselas avanzan en esa discusión, la reacción de Trump coloca los posibles nuevos vínculos entre Canadá y Europa en el centro de otra disputa comercial transatlántica.
