El pueblo nahua de San Miguel Canoa, junta auxiliar del municipio de Puebla, fue sede este viernes de la primera asamblea regional del proceso de consulta previa, libre e informada sobre la propuesta de iniciativa de Ley General de Derechos de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos.
La Comisión de Derechos Humanos del Estado de Puebla (CDH Puebla) participa como observadora en este proceso, con el objetivo de verificar que las comunidades puedan intervenir de manera efectiva y que la consulta se desarrolle bajo los principios de libre determinación, participación efectiva y pertinencia cultural.
La consulta es organizada por el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) y contempla cinco asambleas regionales en Puebla. Además de San Miguel Canoa, el proceso tendrá actividades en Huauchinango, Cuetzalan y Tehuacán, de acuerdo con la CDH Puebla.
Durante las jornadas, la Comisión observará y documentará que existan las condiciones necesarias para garantizar una participación efectiva de los pueblos y comunidades indígenas, incluidos los recursos materiales y lingüísticos necesarios.
En particular, se busca que puedan participar los siete pueblos originarios reconocidos en la entidad: náhuatl, tutunakú, n’giva, otomí, mazateco, mixteco y tepehua.
La CDH Puebla también vigilará que las comunidades tengan la posibilidad de expresar sus planteamientos “sin presiones, condicionamientos ni interferencias”, como parte de un proceso que busca recoger sus opiniones en torno a la propuesta de legislación federal.
CDH Puebla instala módulo de atención en Canoa
Como parte de su presencia en la primera asamblea regional, la Comisión de Derechos Humanos instaló un módulo de atención ciudadana en San Miguel Canoa.
En este espacio se brindó orientación a los participantes, se recibieron quejas y se difundió información relacionada con los derechos humanos y los mecanismos disponibles para denunciar posibles vulneraciones.
La Comisión señaló que la participación como observadora también busca evitar que la consulta se limite a un procedimiento formal sin una intervención sustantiva de las comunidades.
En ese sentido, sostuvo que el proceso legislativo debe reconocer la diversidad cultural, lingüística y organizativa de los pueblos y comunidades indígenas, así como sus propias instituciones, autoridades y sistemas para la toma de decisiones.
La CDH Puebla ha planteado que no deben aplicarse modelos uniformes de participación que desconozcan las características particulares de cada comunidad.
Buscan una consulta con pertinencia cultural
El proceso de consulta parte de la necesidad de garantizar que los pueblos indígenas y afromexicanos puedan participar de manera informada en una propuesta legislativa relacionada directamente con sus derechos.
Por ello, la CDH Puebla señaló que dará seguimiento a las condiciones en que se desarrollen las asambleas regionales para documentar posibles obstáculos y verificar que se respeten los principios de participación y libre determinación.
La Comisión reiteró su compromiso de acompañar el proceso desde una perspectiva de derechos humanos y con el objetivo de que la consulta sea “verdaderamente participativo, informado, intercultural y respetuoso de la libre determinación de los pueblos y comunidades”.
Con la asamblea realizada en San Miguel Canoa comenzó así el proceso de consulta en Puebla, que continuará en otras regiones del estado para incorporar las voces de los pueblos originarios en la discusión de la propuesta de Ley General de Derechos de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos.



