El video que circuló ampliamente en redes sociales, captando un fenómeno vortiginoso en Cuyoaco, ha generado inquietud entre la población. Aunque el término “tornado” se utiliza con frecuencia, es importante contextualizar este tipo de eventos en la realidad climática del estado de Puebla.
Expertos en meteorología explican que sí es posible la formación de tornados en Puebla, aunque no se trata de un fenómeno común ni recurrente como ocurre en otras regiones del continente, particularmente en el llamado “Tornado Alley” de Estados Unidos. En el centro de México, estos eventos están asociados a condiciones atmosféricas específicas que se presentan principalmente durante la temporada de lluvias.
Factores que favorecen su desarrollo
Para que se forme un tornado se requiere la combinación de varios elementos:
- Aire cálido y húmedo en las capas bajas de la atmósfera
- Inestabilidad atmosférica significativa, que permite el rápido ascenso de masas de aire
- Cizalladura del viento (cambios bruscos en la dirección y velocidad del viento con la altura), que genera la rotación característica de estos fenómenos
Cuando estos ingredientes coinciden, especialmente entre los meses de mayo y octubre, es posible el desarrollo de nubes de tormenta (cumulonimbus) con rotación, que en algunos casos pueden dar lugar a un tornado.
El evento registrado en Cuyoaco parece corresponder a este tipo de dinámica local, favorecida por la orografía de la región y el paso de sistemas meteorológicos propios de la temporada.
Video: Redes sociales
Características de los tornados en la región
Los tornados que ocasionalmente se registran en Puebla y estados vecinos del Altiplano Central suelen ser de baja intensidad (generalmente EF0 o EF1 en la escala Enhanced Fujita) y de corta duración, a menudo solo unos minutos. Si bien pueden generar daños localizados —como techos levantados, árboles caídos, postes derribados o afectaciones leves a cultivos—, su impacto es limitado en comparación con los tornados más potentes de otras latitudes.
“Puebla no es una zona de alta incidencia de tornados. El centro del país tiene una climatología distinta a la de las Grandes Planicies norteamericanas. Sin embargo, la variabilidad climática y el cambio climático pueden modificar ligeramente la frecuencia o intensidad de estos eventos puntuales”, señalan meteorólogos.
Recomendaciones y perspectiva
Las autoridades recomiendan mantener la calma y seguir las indicaciones de Protección Civil en caso de tormentas fuertes. Ante pronósticos de inestabilidad, es prudente resguardarse, evitar zonas abiertas y asegurar objetos que puedan ser arrastrados por vientos fuertes.
El fenómeno de Cuyoaco sirve como recordatorio de que, aunque poco frecuente, la dinámica atmosférica del centro de México puede producir eventos de este tipo.
No representa una amenaza sistemática para el estado, sino parte de su variabilidad climática natural, especialmente en la temporada de lluvias que apenas inicia.
Mantenerse informado a través de fuentes oficiales permite distinguir entre un evento aislado y una situación de mayor riesgo, contribuyendo a una reacción informada y sin alarmismo innecesario.
