En una noche cargada de nostalgia, goles y polémica, Mazatlán FC se despidió de la Primera División del fútbol mexicano con una victoria memorable de 4-3 ante el bicampeón Toluca, en el último partido disputado en el estadio El Encanto.
Ante un inmueble lleno y con entradas liberadas para la afición, los llamados Cañoneros cerraron su historia como locales con una remontada que reflejó el carácter de un proyecto que, aunque breve, buscó dejar huella en el balompié nacional.
El partido tuvo de todo: emoción, controversia arbitral y un cierre dramático. Toluca tomó ventaja con goles a balón parado de Eder López y Antonio Briseño, mientras que Brian Rubio había igualado momentáneamente. Sin embargo, decisiones arbitrales marcaron el rumbo del encuentro, como la expulsión de Marcel Ruiz y un penal polémico que permitió el empate 2-2.
Con superioridad numérica, Mazatlán se lanzó al frente y encontró el gol de la ventaja gracias a Gabriel López. Aunque Nicolás Castro empató para los Diablos Rojos, el desenlace quedó en manos de Jesús Hernández, quien anotó el tanto definitivo para sellar el 4-3 y escribir el último capítulo del club en casa.
Un adiós con historia… y contraste
La despedida tuvo un simbolismo especial: Mazatlán también debutó en este estadio con un triunfo ante Toluca en 2020, repitiendo la historia en su último partido. Sin embargo, el resultado no borra el balance de un proyecto que nunca logró clasificar a una liguilla y que ahora cierra tras la venta de la franquicia al Atlante.
En las gradas, la afición vivió una mezcla de celebración y tristeza. Algunos seguidores incluso portaban mensajes pidiendo que el árbitro no pitara el final, mientras el club remataba artículos oficiales a precios simbólicos, reflejo del cierre definitivo de una etapa.
El futuro del estadio El Encanto
Tras la salida del equipo de Primera División, el estadio El Encanto no quedará en el abandono. Autoridades municipales, encabezadas por la alcaldesa Estrella Palacios Domínguez, informaron que el recinto podría ser utilizado para eventos deportivos, culturales o incluso albergar a otros equipos interesados.
Además, se contempla que el inmueble reciba partidos de la Liga de Expansión MX, como parte del acuerdo tras la venta de la franquicia.
Un cierre bajo resguardo
Para este último encuentro, se desplegó un operativo de seguridad con más de 500 elementos de distintas corporaciones, con el objetivo de garantizar la integridad de los asistentes durante una noche histórica para la afición mazatleca.
Así, Mazatlán FC se despide como comenzó: con una victoria ante Toluca y “lleno de ilusiones”. Pero esta vez, con la certeza de que el proyecto llegó a su fin, dejando atrás un estadio que alguna vez prometió noches inolvidables y que hoy cierra su ciclo en la máxima categoría del fútbol mexicano.
