El destino quiso repetir la escena. México inaugurará una Copa del Mundo frente a Sudáfrica, el mismo rival con el que debutó en el Mundial de 2010. La diferencia es que ahora el estadio Ciudad de México será el escenario y el Tri cargará con la responsabilidad de responder a la expectativa de jugar en casa.
El antecedente más reciente entre ambas selecciones en un Mundial remite al 11 de junio de 2010, cuando Sudáfrica sorprendió con un gol de Siphiwe Tshabalala y Rafael Márquez rescató el empate para México. Aquel encuentro marcó el inicio del camino del equipo dirigido por Javier Aguirre hacia unos octavos de final que terminarían en una nueva eliminación ante Argentina.
La coincidencia no termina ahí. Aguirre volverá a dirigir al combinado nacional en un partido inaugural mundialista, acompañado ahora por Márquez como auxiliar técnico. Tras el sorteo, el estratega calificó el cruce como una muestra de que “el destino es caprichoso” y expresó su deseo de que el equipo llegue en plenitud al debut.
Más allá del componente simbólico, México enfrenta un desafío deportivo importante. El Grupo A lo completan Corea del Sur y República Checa, rivales que representan estilos distintos y que obligarán al Tri a mostrar regularidad para asegurar su clasificación. Sudáfrica aparece como un adversario físicamente intenso y ordenado; los surcoreanos destacan por su velocidad y disciplina táctica; mientras que el conjunto checo aporta experiencia europea y fortaleza en el juego aéreo.
Diversos análisis coinciden en que el grupo es accesible en comparación con otros sectores del torneo, aunque lejos de ser sencillo. Exfutbolistas y especialistas han advertido que el mayor riesgo para México sería subestimar a sus oponentes o depender exclusivamente del impulso de la localía.
El desempeño reciente del equipo dirigido por Aguirre alimenta tanto la ilusión como las dudas. México llega respaldado por títulos regionales y con una base consolidada, pero también con episodios de irregularidad que han impedido considerarlo un candidato sólido para competir con las potencias mundiales. El objetivo mínimo será superar la fase de grupos; el verdadero examen comenzará a partir de las rondas de eliminación directa.
La presión tampoco es menor por el peso de la historia. México disputará otro partido inaugural de Copa del Mundo con la intención de conseguir una victoria que se le ha negado en este tipo de escenarios. Además, el entorno futbolístico exige que el equipo aproveche la condición de anfitrión para romper con la barrera de los octavos de final que ha marcado buena parte de sus participaciones recientes.
Por ello, el duelo frente a Sudáfrica representa mucho más que tres puntos. Es una oportunidad para enviar un mensaje al resto de las selecciones, fortalecer la confianza del grupo y comenzar el torneo bajo sus propios términos.
En 2010, el gol de Márquez evitó un tropiezo en Johannesburgo. En 2026, México intentará escribir una historia distinta: ganar en casa, asumir el protagonismo y demostrar que esta generación está preparada para llegar más lejos.
El encuentro está programado para las 13:00 horas (tiempo del Centro de México). Antes del pitazo inicial se llevará a cabo una ceremonia de inauguración con espectáculos artísticos, incluyendo presentaciones de Shakira y Burna Boy.
¿Dónde ver el partido?
En México: Televisa: Canal 5, Las Estrellas, TUDN, TV Azteca: Azteca 7 y Azteca Deportes Plataforma: ViX (streaming gratuito y premium).
El partido marcará el inicio oficial del torneo más grande de la historia, con 48 selecciones y 104 encuentros disputados en Estados Unidos, México y Canadá hasta la final del 19 de julio. ¡La fiesta del fútbol mundial ya tiene fecha y hora de arranque!
