Lindsay Clancy y la salud mental: cuando la burocracia sofoca el dolor
Creo firmemente que entre los desencadenantes de la depresión postparto se encuentran la violencia y la enajenación

Creo firmemente que entre los desencadenantes de la depresión postparto se encuentran la violencia y la enajenación
¿Qué tan narcisistas tenemos que ser para poder sostener solo amistades o parejas que sean iguales a nosotros?
¿Cuál es el objetivo de hablar en un podcast?, ¿qué es lo que se quiere comunicar?, ¿o el fin es meramente económico, sin importar las consecuencias?
Si el otro falla, si no cumple con el catálogo de características exigidas o no corresponde a lo que se le dio, puede ser reemplazado sin problema
Alguna vez cuando era más joven escuché la frase “la vocecita interior” y me hizo pensar que posiblemente se trataba del inconsciente
Se busca evitar que los niños de ahora se traumen, aspirando al ideal de crecer sin traumas; sin embargo, me parece que esa postura es un tanto cuestionable
Si una mujer, un migrante o cualquier víctima se defiende de una injusticia ¿su defensa debe considerarse una amenaza?, ¿tiene el derecho a una defensa legítima?
Sería un absurdo pensar que es posible un progreso pensando que alguien tiene buenos genes y otros no
Si se llega a tener un síntoma o malestar, estos serán nombrados bajo los diagnósticos previsibles con tal de no distraernos
Considero una locura estar bajo una herramienta que tenga la respuesta para absolutamente todo, haciendo creer que hay algo o alguien que “sí lo sabe todo”
Pensar que el otro me dará lo que me falta nos deja en esa ilusión donde el otro tiene que sumarme, cerrando la posibilidad de construir algo entre los dos
Frente a la idealización del año siguiente, lo que se nos pide es una ilusión: ser adultos “funcionales” para no dormirnos
El exceso de velocidad se está manifestando como síntoma por la hiperactividad social y la demanda de ir más allá del límite
Existe una demanda social donde se les pide a los niños que estén quietos y atentos, que jueguen pero “de cierta manera”, que no sean inquietos
Hoy en día, lo “normal” es que nos podamos divorciar solo por el simple hecho de quererlo, atreviéndonos a decir “no quiero esto”