Berenice Martínez
El presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) en Puebla, Ignacio Alarcón Rodríguez, refirió que hasta el momento 50 restaurantes afiliados han instalado el botón de pánico y circuito cerrado en la parte externa del establecimiento conectado directamente con el C5.
Los restaurantes adheridos al organismo tienen como obligación contar con este tipo de protección para evitar robos y delitos de otra índole, que al momento de requerir algún tipo de apoyo se activará el sistema de seguridad el cual tendrá un tiempo de respuesta de 2 a 3 minutos por parte de la policía municipal.
Precisó que el paquete básico de circuito cerrado cuesta aproximadamente 10 mil pesos y por ser de tan alto costo se espera que hasta finales de año la mitad de los negocios afiliados cuenten con este tipo de vigilancia, es decir 250 de 500 socios a nivel estatal, a pesar de que la incidencia delictiva todavía no es preocupante.
“Afortunadamente no tenemos índices como lo que está pasando en otras ciudades, aquí no vemos que llegan comandos a robar los restaurantes, lo más que ha pasado, que sí nos preocupa es que hay mucho robo de bolsas, computadoras, entonces estamos trabajando mucho para cuidar a los comensales”, alegó.
El titular de la Canirac dijo tener conocimiento de cómo grupos delictivos roban en restaurantes poblanos ubicados en los corredores gastronómicos del Centro Histórico, avenida Juárez y la zona de Angelópolis, bandas que al notar que los establecimientos han redoblado su seguridad se van a otros estados a delinquir.
