Por Osvaldo Macuil
En Naupan, el arroyo de Tlaxpanaloya creció más de dos metros la noche del sábado por la intensa lluvia que azotó a la región. A la altura de la calle Colosio, en donde hay casas encima de su cauce, el agua buscó seguir su camino y se partió en dos: una derribó las puertas de las viviendas que obstruían y el otro formó una línea alterna que arrasó con ramas, lavaderos, y hasta un taxi.
Todas estas afectaciones las sufrieron los integrantes de la familia Galloso, quienes en ese lugar tenían una tienda de abarrotes a la que se le descompusieron los refrigeradores. Otro tenía un espacio de renta de videojuegos; todo quedó lleno de lodo; y el taxista no puede sacar su unidad, ya que se quedó del lado de su propiedad en la que se formó un nuevo río y no puede cruzar hacia la calle.
Ante esta situación, los vecinos afectados de Tlaxpanaloya, Naupan piden la intervención de las autoridades para que lleven maquinaria y delimiten de nuevo el arroyo, así como para sacar el escombro que se encuentra en los patios de sus viviendas.
Con lágrimas en los ojos, los afectados narraron la tragedia que vivieron el fin de semana y mostraron las afectaciones que sufrieron sus viviendas.
Hasta el momento, el único apoyo que han recibido es una despensa del DIF con diferentes artículos, así como dos cobijas, por lo que refirieron que es necesario que volteen a verlos.
El taxista
Ernestino Santos trabaja como taxista. La noche del sábado llegó a su casa, ubicada en la calle Colosio y dejó su unidad junto a su casa, como todas las noches lo hacía. La lluvia incrementó, el río se desbordó y el segundo cause se llevó su herramienta de trabajo.
Afortunadamente, el vehículo se quedó atorado en unas ramas y una vez que terminó la continencia, con la ayuda de sus vecinos lo regresó a su casa.
Sin embargo, la nueva corriente rascó y dejó una brecha de piedras, por lo que colocaron tablas para poder cruzar, pero el automóvil ya no lo puede sacar y con ello no puede trabajar.
“Ahorita tengo unos ahorros, pero si no trabajo ya no tendré dinero. Si no trabajo en cuatro semanas se me acabará el dinero”, detalló Ernestino.
Del lado de su propiedad incomunicada también se encuentra la de Erasto Santos Galloso, quien detalló que en su casa el agua subió más de un metro y se llevó ropa, trastes y destrozó sus muebles.
Los videojuegos
Fidel Santos Pérez, familiar de Ernestino, perdió las maquinitas que rentaba a los niños de la zona, el único ingreso que tenía para sostener los gastos de su familia.
Con lágrimas en los ojos, narró cómo la fuerza del agua rompió la puerta trasera de su casa y se metió en todos lados, llenado de lodo sus propiedades. Hasta su caballo quedó atrapado en el fango.
La razón por la que el agua se metió con tal fuerza a su casa, es porque construyó una parte encima del río. “Nunca pensé que iba a crecer tanto, por eso me animé a construir”.
“Yo dijera de que el presidente municipal viniera, se pusiera a mano, que pudiera reconocer las pérdidas de lo que tenía, todo este equipo me imagino ya no sirve. (Necesito), un promedio en mis cálculos de 140 mil pesos, pero no sé qué dirá el presidente municipal”, fue la petición que realizó a las autoridades
La tienda de abarrotes
Juan Daniel Sánchez Calva y Elisa Pérez Galloso son propietarios de una tienda en la esquina de la calle Colosio. También construyó una parte de su casa encima del arroyo Tlaxpanaloya.
Aunque los refrigeradores de su establecimiento y su producto resultó dañado, su principal demanda es que acudan les autoridades con maquinaria para que el río retome se cause.
