El FBI detuvo a una mujer de 35 años acusada de planear un ataque con explosivos contra el Capitolio del estado de Nueva York, en Albany, con la intención de matar a legisladores y provocar graves daños al edificio. Las autoridades estadounidenses sostienen que el plan estaba inspirado en el Estado Islámico (ISIS) y que la sospechosa había jurado lealtad al grupo.
La detenida fue identificada como Jessica Bowie, residente de Albany, quien compareció este jueves ante un tribunal federal acusada de intentar proporcionar apoyo material a una organización terrorista extranjera designada, en este caso ISIS.
Es importante precisar que, aunque algunas versiones iniciales señalan que actuaba “por órdenes” del Estado Islámico, las autoridades estadounidenses describen el caso como un complot inspirado por ISIS. La investigación no señala que la organización terrorista le hubiera dado directamente la instrucción de cometer el ataque.
El FBI siguió el plan durante semanas
De acuerdo con la denuncia federal, los investigadores comenzaron a detectar actividad relacionada con Bowie a mediados de julio. La mujer habría expresado en internet su intención de atacar el Capitolio y posteriormente contactó a personas que ella creía vinculadas con ISIS, sin saber que al menos una de ellas colaboraba de manera encubierta con el FBI.
Durante la investigación, Bowie habría solicitado instrucciones para fabricar un artefacto explosivo, además de realizar labores de reconocimiento alrededor del Capitolio.
Los documentos judiciales señalan que visitó las instalaciones en al menos cinco ocasiones, tomó fotografías desde distintos puntos y observó las medidas de seguridad del inmueble.
También habría adquirido materiales que, según los investigadores, pretendía utilizar para fabricar el explosivo.
Quería atacar a legisladores durante una sesión
Las autoridades sostienen que el objetivo específico de Bowie eran los senadores del estado de Nueva York, a quienes responsabilizaba de aprobar leyes que consideraba contrarias al islam.
Según la denuncia, Bowie manifestó que quería destruir una parte importante del edificio y matar a los senadores mientras estuvieran reunidos. También habría expresado que buscaba que el atentado tuviera un impacto sobre el sistema estadounidense.
La investigación reveló además que la mujer habría contemplado otros posibles objetivos, entre ellos el Ayuntamiento de Albany. Posteriormente, según las autoridades, centró sus planes en el Capitolio estatal.
La detuvieron con un explosivo que creía real
El operativo culminó el 19 de agosto, cuando agentes detuvieron a Bowie después de que recibiera lo que creía que era un artefacto explosivo.
El dispositivo había sido proporcionado dentro de la operación encubierta del FBI y, de acuerdo con las autoridades, no representaba un peligro real.
La detención permitió impedir que la sospechosa llegara a ejecutar el ataque. La investigación también involucró a la Policía Estatal de Nueva York, el Departamento de Policía de Albany y el Servicio Secreto de Estados Unidos.
Craig L. Tremaroli, agente especial a cargo de la oficina del FBI en Albany, afirmó que la acusada no sólo habría planeado matar legisladores, sino que buscaba provocar una interrupción mayor del funcionamiento del gobierno.
Por su parte, el fiscal federal adjunto John Sarcone calificó las acusaciones de “profundamente perturbadoras” y sostuvo que un ataque contra el Capitolio estatal constituiría “un ataque contra la democracia”.
También habría planeado huir a Siria
Según el Departamento de Justicia, el plan no terminaba con el atentado.
Las autoridades sostienen que Bowie pretendía huir hacia Siria después del ataque para incorporarse a territorios controlados por ISIS. Los investigadores también señalaron que habría manifestado disposición a regresar posteriormente a Estados Unidos para cometer otros ataques.
La denuncia federal también recoge publicaciones atribuidas a Bowie en las que habría expresado mensajes contra Estados Unidos y respaldo a los atentados del 11 de septiembre de 2001. Además, habría difundido en internet un juramento formal de lealtad a ISIS.
Gobernadora refuerza seguridad en edificios públicos
Tras la detención, la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, informó que el estado había adoptado medidas para reforzar la seguridad en el Capitolio y otras instalaciones gubernamentales.
Hochul señaló que no existe una amenaza inmediata derivada del caso, pero aseguró que las autoridades continuarán trabajando con las agencias de seguridad para proteger a la población y a los funcionarios públicos.
El caso ocurre además en un contexto de preocupación creciente en Estados Unidos por amenazas y actos de violencia contra funcionarios públicos, un fenómeno que las autoridades estatales han señalado como uno de los motivos para fortalecer los protocolos de seguridad.
¿De qué se le acusa?
Bowie compareció ante un tribunal federal por intentar proporcionar apoyo material a una organización terrorista extranjera, cargo relacionado con ISIS.
El Departamento de Justicia subrayó que se trata de acusaciones y que el proceso penal continuará en tribunales. La investigación busca establecer todos los alcances del supuesto complot y las comunicaciones que la mujer mantuvo con las personas que creía integrantes de ISIS.
La operación permitió detenerla antes de que pudiera ejecutar el ataque, pero las autoridades consideran que la planificación había avanzado lo suficiente como para representar una amenaza seria.
