La crisis interna en la FIFA se profundizó este miércoles luego de que Sándor Csányi, vicepresidente del organismo y presidente de la Federación Húngara de Futbol, retirara su apoyo a Gianni Infantino, a quien señaló por decisiones que, a su juicio, han debilitado la confianza en su liderazgo.
Csányi comunicó su decisión mediante una carta dirigida a Infantino, en la que afirmó que “ha perdido la confianza” que anteriormente había depositado en el presidente de FIFA. El funcionario húngaro señaló que la salida de Kevin Lamour, hasta hace unos días director de operaciones de la organización, fue “la gota que colmó el vaso”.
La decisión representa un nuevo golpe para Infantino, quien enfrenta una creciente oposición dentro y fuera de FIFA mientras busca mantenerse al frente del organismo en las elecciones previstas para marzo de 2027.
La salida de Kevin Lamour detonó el nuevo conflicto
El punto más reciente de la disputa es la salida de Kevin Lamour, quien ocupaba el cargo de director de operaciones de FIFA.
Lamour había cuestionado públicamente el proyecto impulsado por Infantino para vender una participación de los derechos comerciales de los Mundiales y otras competencias de FIFA a inversionistas privados.
La propuesta generó una fuerte oposición entre distintos sectores del futbol internacional y finalmente fue retirada. El propio Infantino reconoció posteriormente que el proyecto había sido un error.
Tras la salida de Lamour, Csányi cuestionó que un alto funcionario hubiera sido apartado después de expresar su desacuerdo con una iniciativa del presidente de FIFA.
En su carta, el vicepresidente consideró que el episodio evidenciaba problemas de criterio profesional, estándares éticos y liderazgo.
Crece la oposición contra Infantino
El retiro del respaldo de Csányi no ocurre de manera aislada.
En los últimos meses, distintos dirigentes y federaciones han expresado su desacuerdo con la conducción de Infantino. Entre quienes han cuestionado su gestión se encuentran Aleksander Čeferin, presidente de la UEFA; Sheikh Salman bin Ebrahim Al Khalifa, presidente de la Confederación Asiática de Futbol (AFC), y Victor Montagliani, presidente de Concacaf.
También han retirado su respaldo a la reelección de Infantino distintas asociaciones nacionales. Inglaterra, Israel, Nueva Zelanda y otras federaciones han tomado distancia del dirigente en medio de la controversia.
El conflicto ha colocado sobre la mesa cuestionamientos relacionados con gobernanza, transparencia y concentración de poder dentro de la máxima organización del futbol mundial.
El plan de inversión que dividió a FIFA
Uno de los principales detonantes de la crisis fue la propuesta para permitir que inversionistas privados adquirieran una participación en los derechos comerciales de FIFA, incluidos los relacionados con la Copa del Mundo.
La iniciativa contemplaba una operación de varios miles de millones de dólares y provocó resistencia entre diferentes dirigentes, particularmente en Europa.
El proyecto terminó siendo descartado después de que varios organismos manifestaran su rechazo. La UEFA llegó incluso a plantear la posibilidad de boicotear competencias de FIFA si la iniciativa avanzaba.
La salida de Lamour reavivó el conflicto porque el directivo había sido uno de los funcionarios que cuestionaron públicamente el proyecto.
Premier League también pide un cambio
La presión sobre Infantino también llegó desde Inglaterra.
Richard Masters, director ejecutivo de la Premier League, pidió que aparezca un nuevo candidato para la presidencia de FIFA capaz de unir a las distintas confederaciones y emprender reformas de gobernanza.
Masters sostuvo que el futbol mundial necesita revisar la estructura de poder de FIFA y cuestionó la concentración de autoridad alrededor de la presidencia.
El dirigente inglés también señaló que la Premier League nunca ha considerado acuerdos similares con fondos de inversión privada, incluso durante las dificultades económicas provocadas por la pandemia de COVID-19.
En otra intervención, Masters calificó como preocupante que FIFA se encuentre envuelta en controversias que desvían la atención de la actividad deportiva y defendió la necesidad de mantener la credibilidad y transparencia de las instituciones futbolísticas.
Infantino aún conserva apoyos importantes
Pese al creciente rechazo, Infantino no está solo dentro de FIFA.
Las confederaciones de África (CAF) y Sudamérica (CONMEBOL) mantienen respaldo al dirigente. El presidente de CAF, Patrice Motsepe, ha defendido que cualquier cambio en la dirección de FIFA debe producirse mediante un proceso electoral democrático.
Por ello, aunque la oposición ha aumentado, todavía no existe un escenario definido sobre quién podría desafiar a Infantino en las próximas elecciones.
El plazo para presentar candidaturas concluirá en noviembre de 2026, mientras que la elección está prevista para marzo de 2027 en Marruecos.
¿Qué viene para Infantino?
La salida de respaldo de Csányi representa uno de los golpes políticos más importantes para Infantino dentro del propio Consejo de FIFA, especialmente porque proviene de uno de los ocho vicepresidentes del organismo.
El presidente de FIFA todavía cuenta con aliados y conserva margen para buscar un cuarto mandato, pero la sucesión de críticas ha abierto un escenario poco habitual para su administración.
Por ahora, la disputa gira en torno a la forma en que FIFA debe ser gobernada, la transparencia de sus decisiones y el alcance del poder de su presidente.
Con las elecciones de 2027 cada vez más cerca, la pregunta que comienza a tomar fuerza dentro del futbol internacional es si Infantino logrará mantener la coalición que le permitió llegar a un tercer mandato o si finalmente surgirá una candidatura capaz de desafiar su continuidad.
