Donald Trump salió públicamente en defensa de Gianni Infantino, presidente de la FIFA, en medio de la creciente presión que enfrenta el dirigente por una polémica propuesta comercial y cuestionamientos sobre su gestión al frente del organismo rector del futbol mundial.
El presidente de Estados Unidos publicó en Truth Social que sería un “terrible error” que la FIFA considerara reemplazar a Infantino, a quien calificó de “fantástico” y atribuyó haber encabezado el que, según Trump, fue el Mundial más exitoso de la historia.
“FIFA would be making a terrible mistake if, for any reason, they even considered replacing President Gianni Infantino”, escribió Trump. Añadió que, si Infantino dejara el cargo, el organismo “nunca” volvería a tener un torneo “tan exitoso o rentable”.
La intervención de Trump ocurre apenas un día después de que UEFA, la Confederación Asiática de Futbol (AFC) y Concacaf difundieran una carta conjunta en la que cuestionaron duramente el liderazgo de Infantino y reclamaron una revisión independiente sobre una propuesta para vender a inversionistas privados una participación de los derechos comerciales de la Copa del Mundo.
La crisis que enfrenta Infantino
El conflicto se intensificó después de que Infantino impulsara un proyecto para separar parte de los derechos comerciales de los Mundiales y vender 20 por ciento a inversionistas privados, con la expectativa de recaudar alrededor de 4 mil 200 millones de dólares.
La propuesta fue abandonada posteriormente ante la fuerte oposición de distintas organizaciones del futbol. UEFA, AFC y CONCACAF acusaron a Infantino de haber “roto la confianza” y de colocarse por encima de las instituciones que integran la FIFA. También reclamaron una investigación independiente para determinar cómo se tomó la decisión.
Las tres confederaciones representan a 136 de las 211 asociaciones miembro de FIFA, que son las que participan en la elección presidencial del organismo. La disputa adquiere especial relevancia porque Infantino busca la reelección en marzo de 2027.
La oposición también ha generado amenazas de boicot a competencias de FIFA si no existe un compromiso de que no se impulsarán nuevamente esquemas similares. Estados Unidos y Canadá, a través de sus respectivas federaciones, respaldaron el llamado a realizar cambios significativos en materia de gobernanza, transparencia y rendición de cuentas.
Trump e Infantino, una relación cada vez más cercana
El respaldo del mandatario estadounidense no resulta aislado. Trump e Infantino han mantenido una relación cercana durante el proceso de organización y celebración del Mundial 2026, disputado en Estados Unidos, México y Canadá.
En julio, ambos aparecieron juntos durante actividades relacionadas con el torneo, incluido el cierre de la competencia. FIFA destacó entonces el éxito comercial y de asistencia del campeonato, que contó por primera vez con 48 selecciones.
La cercanía entre ambos también ha generado cuestionamientos dentro del futbol. En diciembre pasado, Infantino entregó a Trump el denominado “FIFA Peace Prize”, mientras que durante el Mundial el dirigente defendió públicamente el éxito del torneo pese a las críticas que recibió la organización.
Ahora, el respaldo de Trump contrasta incluso con la postura de U.S. Soccer, que se sumó a las organizaciones que pidieron cambios en la conducción de FIFA.
Infantino conserva apoyos
Aunque la presión ha aumentado, Infantino todavía cuenta con respaldo dentro del futbol internacional. La Confederación Africana de Futbol (CAF) expresó su apoyo al presidente de FIFA, mientras que varias asociaciones sudamericanas también se han pronunciado a su favor.
Reuters reportó que cerca de 70 asociaciones miembro han manifestado públicamente su intención de votar por Infantino, quien necesita una mayoría de dos tercios en la primera ronda de la elección o una mayoría simple en las siguientes para prolongar su mandato hasta 2031.
El dirigente, de 56 años, también recibió respaldo de algunas asociaciones de la AFC y de México, dentro de CONCACAF. Sin embargo, sus detractores han advertido que el problema no quedó resuelto con el retiro de la propuesta de inversión privada y han exigido mayores garantías de transparencia y rendición de cuentas.
Por ahora, el respaldo de Donald Trump coloca una nueva dimensión política a la disputa por el futuro de FIFA, justo cuando Infantino busca mantenerse al frente del organismo y sus principales confederaciones cuestionan abiertamente su conducción.
