La crisis que atraviesa la FIFA sumó un nuevo episodio este martes, luego de que el presidente de la Asociación de Futbol de Jordania (AFJ), el príncipe Ali bin Al Hussein, acusó al titular del organismo, Gianni Infantino, de “chantaje” y anunció que no respaldará su eventual reelección al frente del máximo organismo del futbol mundial.
En un pronunciamiento público, Ali bin Al Hussein afirmó que representantes de la FIFA le hicieron saber que manifestar públicamente su apoyo a Infantino facilitaría la solución de diversos problemas que enfrenta la federación jordana, situación que calificó como una forma de presión inaceptable.
“No apoyaremos a nadie mediante chantajes”, sostuvo el dirigente jordano, quien aseguró que su federación no está dispuesta a intercambiar respaldo político por beneficios administrativos o financieros.
El presidente de la AFJ señaló que, pese a la histórica participación de Jordania en la Copa del Mundo, la FIFA no resolvió diversos asuntos pendientes, entre ellos el pago de premios económicos correspondientes a la Copa Árabe, las dificultades para que aficionados jordanos obtuvieran visas para viajar a Estados Unidos, los elevados costos de boletos y las cargas fiscales derivadas de la participación de la selección en territorio estadounidense.
Las declaraciones se producen en un momento especialmente delicado para Gianni Infantino, cuya gestión enfrenta una creciente oposición tras el fracaso de su propuesta para crear una empresa encargada de comercializar activos de la Copa del Mundo mediante la incorporación de inversionistas privados, proyecto que fue retirado luego del rechazo de federaciones nacionales, confederaciones y altos funcionarios del organismo.
La controversia también ha provocado fracturas dentro de la propia FIFA. El director de Desarrollo del Futbol Mundial, Arsène Wenger, reconoció que no fue consultado sobre el proyecto, mientras que el secretario general, Mattias Grafström, criticó internamente la forma en que se condujo el proceso, calificándolo como una situación “triste y reprochable”.
Ante este escenario, Infantino convocó a una reunión con altos mandos de la FIFA en Rabat, con el objetivo de contener la crisis y recuperar apoyos de cara al próximo proceso electoral del organismo. Sin embargo, diversos reportes indican que varias federaciones europeas ya retiraron su respaldo, mientras crecen las críticas sobre la gobernanza y la transparencia dentro de la institución.
El príncipe Ali bin Al Hussein no es un actor ajeno a la política del futbol mundial. En 2015 contendió por la presidencia de la FIFA frente a Joseph Blatter y volvió a participar en la elección extraordinaria de 2016, en la que Gianni Infantino resultó electo tras la renuncia de Blatter en medio del escándalo de corrupción que sacudió al organismo.
Hasta el momento, la FIFA no ha emitido una respuesta oficial a las acusaciones formuladas por el dirigente jordano
