Las principales ligas de futbol de Europa, agrupadas en la organización European Leagues, anunciaron que rechazarán la expansión o creación de nuevas competiciones de la FIFA mientras el organismo no impulse una reforma profunda en sus sistemas internos de gobernanza, al considerar que existen serias deficiencias en la forma en que se toman las decisiones sobre el futuro del futbol internacional.
La postura fue dada a conocer en medio de la creciente presión sobre el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, tras la controversia generada por el fallido proyecto Football Forward Enterprise (FFE), una iniciativa que buscaba atraer inversión privada mediante la venta de una participación en los ingresos comerciales de las Copas del Mundo y que finalmente fue retirada ante el rechazo de confederaciones, ligas y federaciones.
En su pronunciamiento, European Leagues, que representa a competiciones como la Premier League, LaLiga, Serie A, Bundesliga y Ligue 1, aseguró que el proyecto evidenció “serias dudas sobre la gobernanza, la cultura interna y la toma de decisiones de la FIFA”, al señalar que propuestas de gran impacto fueron impulsadas sin una consulta adecuada con las partes involucradas.
La organización advirtió que no respaldará la creación de nuevos torneos ni la ampliación de los ya existentes hasta que existan compromisos jurídicamente vinculantes que garanticen una gobernanza más transparente, participativa y equilibrada entre federaciones, ligas, clubes y futbolistas.
El conflicto también revive las diferencias surgidas en torno al calendario internacional, un tema que desde hace varios años enfrenta a la FIFA con las ligas europeas y los sindicatos de jugadores. Organizaciones como FIFPRO y las propias ligas han advertido que el aumento constante de torneos internacionales incrementa la carga física de los futbolistas y reduce los periodos de descanso, afectando tanto su rendimiento como su salud.
Entre los antecedentes más recientes figura la propuesta de ampliar la Copa del Mundo de 2030 a 64 selecciones, iniciativa que también fue cuestionada por las ligas europeas debido a que, aseguran, fue planteada sin un proceso amplio de consulta y con escaso tiempo para evaluar sus implicaciones deportivas, económicas y logísticas.
La tensión entre las organizaciones del futbol europeo y la FIFA se ha intensificado durante las últimas semanas. Además del rechazo al proyecto FFE, UEFA llegó a advertir posibles acciones legales por la forma en que fue impulsada la iniciativa comercial, mientras varias federaciones y dirigentes han solicitado una revisión profunda de los mecanismos internos del organismo rector del futbol mundial.
Aunque la FIFA informó que el proyecto de inversión privada quedó descartado y reiteró su respaldo a la administración de Gianni Infantino, las declaraciones de European Leagues evidencian que el debate ya no se limita a una propuesta comercial, sino que se ha extendido a la estructura de gobierno del máximo organismo del futbol. La organización europea sostiene que cualquier modificación al calendario internacional o la creación de nuevas competiciones deberá construirse mediante procesos transparentes y con la participación de todos los actores del deporte.
