El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) suspendió temporalmente la mayoría de los retenes vehiculares utilizados para detener migrantes, luego de que dos personas murieran por disparos de sus agentes en menos de una semana, entre ellas el mexicano Lorenzo Salgado Araujo, en Texas, y un ciudadano colombiano en Maine. La medida se da en medio de una creciente presión política y de cuestionamientos por el uso de la fuerza durante los operativos migratorios.
De acuerdo con fuentes federales citadas por medios estadounidenses, la suspensión aplicará para la mayoría de las detenciones mediante retenes o persecuciones vehiculares, excepto en casos relacionados con objetivos considerados de alta peligrosidad. El ICE también inició una revisión de sus protocolos y anunció capacitación adicional para sus agentes sobre este tipo de operativos.
Dos muertes reavivan críticas al ICE
La decisión ocurrió tras la muerte de Lorenzo Salgado Araujo, un mexicano de 52 años que fue abatido por un agente del ICE durante un operativo en Houston. De acuerdo con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), el conductor utilizó su vehículo como un arma; sin embargo, familiares y testigos han cuestionado esa versión y exigieron una investigación independiente. Días después, otro agente del ICE mató al ciudadano colombiano Johan Sebastián Durán Guerrero durante un operativo en Maine, lo que incrementó las críticas hacia las tácticas de la agencia.
Las investigaciones también han puesto bajo escrutinio que en ambos casos los agentes involucrados no portaban cámaras corporales, lo que ha complicado el esclarecimiento de los hechos y generado reclamos de organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes.
México eleva la presión diplomática
En paralelo, el Gobierno de México presentó denuncias penales ante fiscalías estatales de Estados Unidos por la muerte de 17 connacionales ocurridas durante la actual administración estadounidense, de las cuales 14 ocurrieron bajo custodia del ICE y tres durante operativos migratorios, incluido el caso de Lorenzo Salgado Araujo. Además, anunció que solicitará la intervención del Departamento de Justicia de Estados Unidos y del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
La administración de Claudia Sheinbaum sostuvo que no permanecerá indiferente ante las muertes de ciudadanos mexicanos y exigió investigaciones imparciales para determinar posibles responsabilidades de agentes federales y de los centros de detención donde han fallecido migrantes mexicanos.
Otro fallecimiento aumenta la preocupación
La tensión aumentó tras conocerse el fallecimiento de otro migrante en las últimas horas, hecho que volvió a colocar bajo la lupa las condiciones de los operativos migratorios y el trato que reciben las personas detenidas por autoridades estadounidenses. El caso se suma a una serie de incidentes registrados desde el endurecimiento de la política migratoria impulsada por la administración de Donald Trump.
Trump anticipa que los retenes volverán
Aunque el ICE ordenó la suspensión temporal de los retenes mientras revisa sus procedimientos, el presidente Donald Trump afirmó que la medida no será permanente y defendió este tipo de operativos como una herramienta indispensable para la aplicación de las leyes migratorias y el combate al crimen. Sus declaraciones anticipan que la pausa podría ser breve, pese a las investigaciones abiertas y a las críticas por el uso de la fuerza.
