El papa León XIV manifestó este domingo su preocupación por el recrudecimiento de los combates en Oriente Medio, Ucrania y otras regiones del mundo, al advertir que los conflictos siguen provocando violencia, terror y muerte, especialmente entre la población civil. Durante el rezo del Ángelus, el Pontífice reiteró su llamado a privilegiar el diálogo, el encuentro y la diplomacia como la única vía para alcanzar una paz duradera.
Desde la Plaza de la Libertad de Castel Gandolfo, donde pasa unos días de descanso estival, el líder de la Iglesia católica lamentó que “vuelven, por desgracia, a soplar los vientos de la guerra” en distintas partes del mundo e instó a la comunidad internacional a no permitir que esos conflictos apaguen la esperanza de millones de personas.
“Renuevo mi deseo de que se recorra con perseverancia el camino del diálogo, del encuentro y de la diplomacia, el único capaz de conducir a una paz justa y duradera”, expresó el Pontífice al referirse a la escalada de violencia que afecta tanto a Oriente Medio como a Ucrania, escenarios donde en los últimos días se han intensificado los enfrentamientos y los ataques contra zonas habitadas por civiles.
Solidaridad con los trabajadores del mar
En el marco del Domingo del Mar, celebrado el segundo domingo de julio, León XIV dirigió un mensaje especial a marineros, pescadores y trabajadores portuarios, a quienes reconoció por sostener el comercio y la vida de los pueblos mediante un trabajo silencioso, pese a las dificultades que enfrentan.
El Papa expresó su cercanía con quienes viven alejados de sus familias y con aquellos que “a veces sufren los conflictos que azotan las rutas marítimas”, una referencia al impacto que las guerras y la inseguridad tienen sobre las principales vías de navegación internacional y el comercio global.
Un llamado constante a la paz
El pronunciamiento se suma a una serie de llamados realizados por León XIV desde el inicio de su pontificado para poner fin a los conflictos armados. En los últimos meses, el Papa ha insistido en la necesidad de detener la violencia en Ucrania y Oriente Medio, advirtiendo sobre el costo humano de las guerras y la urgencia de impulsar negociaciones que permitan alcanzar una paz estable.
Además del mensaje sobre la situación internacional, el Pontífice invitó a los fieles a aprovechar el periodo vacacional para fortalecer su vida espiritual mediante la oración, la lectura y la reflexión, con el propósito de regresar a sus actividades cotidianas con un renovado compromiso por la paz, la solidaridad y el servicio a los demás.


